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Boca fue una máquina
enorme
Neuquén no le encontró
la vuelta y perdió de manera categórica.
NEUQUEN
(AN).- Boca entregó una producción de alto vuelo,
fue una máquina perfecta y en la calurosa tarde-noche
neuquina dejó helado al estadio Ruca Che. La segunda
presentación de Los Gigantes del Sur terminó
con derrota y, sin atenuantes, por un expresivo 3 a 0. Los
parciales fueron: 25-15, 25-22 y 25-18.
Así, el “xeneize” se quedó con el
duelo de candidatos que tiene la serie A-2 de la Liga Argentina
de vóley, después del primer fin de semana en
competencia.
Si se habla de gigantes, en el juego el único estuvo
en el banco del visitante. El entrenador Marcelo Gigante dispuso
el personal en la cancha y los designados le dieron lo mejor.
Miguel Bonetti, muy mal recibido por las 2.500 personas que
se acercaron al estadio, resultó una pieza clave. El
ex Neuquén cambió de posición y fue decisivo.
Pasó de centro a opuesto y allí rindió
bien para el conjunto “xeneize” . Además,
Marcelo Kishima estuvo muy prolijo en el armado y la distribución
de juego; y el experimentado Walter Borrero dio muestras de
efectividad.
Si bien se destacó en todos los aspectos del juego,
Boca marcó diferencias con el saque, con el bloqueo
y con el alto porcentaje de aciertos en ataque.
Lo visto en el primer set fue una muestra de que la noche
iba a ser muy complicada para Neuquén-Vóley.
Fue marcada la brecha entre un elenco y otro, y el 25-15 del
cierre, en 22 minutos, es la mejor evidencia.
Era esperable una reacción del local, que sólo
se vio con cuentagotas en el segundo parcial. Los dirigidos
por Alejandro Grossi llegaron al primer tiempo técnico
8-6 arriba y había esperanza en el público.
Sin embargo, después se derrumbaron otra vez y Boca
volvió a mandar hasta el final. Terminaron 25 a 22,
en 27 minutos muy intensos.
El tercero se fue también bastante rápido. En
23 minutos y como una continuidad de lo visto antes, el visitante
liquidó la historia con un 25 a 18.
Fue un mal paso de los Gigantes, porque más allá
de la buena tarea de los boquenses, el conjunto no encontró
respuestas anímicas para dar pelea. Lo mejor, al fin
y al cabo, estuvo en las tribunas, porque se duplicó
el marco en relación al del viernes, cuando Neuquén
tuvo otro final ante San Martín de Monte Buey.
“Altísimo nivel”
NEUQUEN (AN).- Marcelo Gigante se mostró
eufórico por la producción de su equipo. La
clave para la victoria estuvo “en el nivel altísimo
que tuvimos”, analizó el entrenador. Los auriazules
venían de vencer a Regatas de Mendoza (3-2), pero con
problemas.
El técnico ganador destacó que uno de los aciertos
fue que “Bonetti cambió la posición y
ahora rindió muy bien. Realmente no habíamos
imaginado un partido con una resolución tan fácil”.
Bonetti pasó de centro a opuesto, donde se movió
más cómodo. El ex Gigante expresó que
“esto recién empieza y hoy jugamos muy bien.
Por suerte volví a jugar en mi posición”.
Más adelante, reconoció que “al principio
los abucheos de la gente me jugaron en contra, pero después
me fui olvidando”.
El DT y Bonetti descartaron que los triunfos de visitante,
conviertan a Boca en favorito. “Falta mucho y hay buenos
equipos. Seguramente los Gigantes van a estar en la pelea
y Regatas es fuerte”, explicó Bonetti.
Pese a lo problemas para llegar a esta ciudad desde tierras
cuyanas - se descompuso el colectivo-, dentro de la cancha
el elenco no dio muestras de cansancio y rindió a pleno.
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