|
Motín, represión y fuga masiva desbaratada en Roca
 | | Se acerca fin de año y en la cárcel recru-decen los conflictos. | ROCA (AR).- La alcaidía de Roca vivió otra noche de máxima tensión. Fue a partir de un motín registrado entre las últimas horas del sábado y las primeras de ayer, que terminó con represión policial y el posterior hallazgo de varios internos trabajando en un túnel que permitiría una fuga masiva. Según se informó oficialmente, el caos comenzó pasadas las 21, luego de que un celador llegara hasta el ala norte de la cárcel para cerrar los pabellones. El agente todavía no había llegado a las rejas del pabellón 1 cuando un preso lo recibió arrojándole escombros. La agresión no se detuvo y sumó minutos después a otros detenidos, que empezaron a quemar colchones para manifestar un supuesto malestar con las autoridades de la unidad, según informaron fuentes policiales. Sin embargo, el intento de los responsables de la alcaidía por dialogar con los internos resultó infructuoso, porque "se negaron a entablar negociaciones", agregó el vocero de la fuerza. La versión oficial sostuvo que, en medio de la crisis, también se registraron peleas entre los propios internos alojados en el pabellón, generándose una situación que hizo temer a los responsables de la unidad el desencadenamiento de un motín en toda la alcaidía. Así las cosas, desde la Regional Segunda se autorizó el uso de la fuerza pública para controlar el escenario. Con apoyo de personal de todas las unidades de la ciudad, además del grupo especial BORA, la policía consiguió ingresar al pabellón 1, sofocar el principio de incendio desatado por la quema de colchones y obtener algo de calma respecto del clima previo. De acuerdo a la información oficial, luego del procedimiento no se reportaron heridos de relevancia. Una vez con el dominio de las celdas y los espacios aledaños, la policía pudo entender por qué tamaña resistencia a la presencia de celadores en el pabellón 1. Además de confirmar que en ese espacio había detenidos que debían estar en otros pabellones, quienes realizaron la primera inspección detectaron que la división existente entre una pared y el sistema de calefacción central había sufrido agresiones. Apenas se asomaron encontraron a varios presos construyendo un complejo túnel, que pasaba debajo de las baldosas y luego doblaba para encaminarse hacia la zona de las murallas. Las primeras conclusiones indicaron que se trataba de un trabajo sofisticado, con varios metros puestos en condiciones, y que de haber resultado exitoso hubiera permitido la evasión de entre 40 y 70 detenidos. El operativo montado por la policía culminó alrededor de la 1.30 de ayer. Más tarde, con la luz del día, se realizaron diversas actuaciones para poner en condiciones el área afectada por el motín. Mientras tanto, una precaria calma acompañaba a uniformados y detenidos en el norte roquense.
|