|
Se accidentó un micro con niños
Iban a Rincón luego de jugar al fútbol en Huincul.
Sufrieron golpes leves
 | | Los golpes provocaron el desprendi-miento de todo el tren delantero del micro, partes principales del motor, la batería y fuselaje. | RINCON DE LOS SAUCES (ARS).- Un colectivo de la empresa Transporte Rincón que transitaba por la ruta del petróleo con niños de entre ocho y diez años sufrió un accidente ayer luego de abandonar su carril y golpear violentamente sobre grandes rocas, terminando a 25 metros del asfalto. Ocurrió a la 1,30 de la madrugada de ayer, a 37 kilómetros de Rincón. La unidad transportaba a once niños y cinco adultos que habían participado de un torneo de fútbol en la ciudad de Plaza Huincul. Según relató el profesor de educación física a cargo de la delegación, Walter Pereyra, "pude observar cómo el colectivo se desviaba de la ruta, por lo que intenté tomar el volante para volver al carril, pero ya era tarde. Inmediatamente comenzamos a saltar sobre las rocas de la banquina hasta detenernos. En algún momento vi cómo una de las personas que me acompañaba en la delegación, pasó hacia delante violentamente al igual que el chofer y luego fue un caos total ya que todo estaba a oscuras", relató. El profesor señaló que "todos los chiquitos estaban dormidos y creo que eso ayudó a que nadie salga despedido del vehículo ya que la mayoría estaban acurrucados en sus asientos". Los golpes de las enormes piedras de aproximadamente tres o cuatro toneladas que embistió la unidad provocaron el desprendimiento de todo el tren delantero, partes principales del motor, batería y fuselaje, además de grandes paneles de cristal. El colectivo no volcó y se mantuvo sobre las retorcidas ruedas, lo que ayudó a que nadie presentara heridas de consideración. Las lesiones de los pasajeros constatadas en el hospital de esta ciudad, fueron cortaduras, contusiones y golpes, pero no se registraron fracturas o traumatismos severos. Los partes médicos no son coincidentes con el estado del micro, que a simple vista hace suponer un accidente mucho más grave. Los motivos que provocaron el accidente aún no están claros y aunque se especulaba que el chofer de la unidad podría haber estado somnoliento, se supo que cinco minutos antes del hecho el transporte se detuvo a auxiliar a otro vehículo a la vera del camino y, una vez en marcha nuevamente, el mismo Pereyra le habría convidado gaseosa al chofer. Por otra parte, en la terminal del transporte había gran cantidad de padres esperando el arribo de sus hijos, lo que nunca se concretó. Los únicos que llegaron al lugar fueron uniformados de la Unidad Departamental 35, que golpearon en las oficinas para dar aviso. Sin embargo, los policías no les comunicaron a los padres reunidos en el lugar que el vehículo con sus hijos había sufrido un accidente. Las personas que aún esperaban, fueron advertidas del hecho por un vecino que pasó por la ruta y observó lo ocurrido.
|