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El "Comer en familia" sigue dando que hablar en Conesa
GENERAL CONESA (ACO)- El programa "Comer en Familia" sigue dando que hablar en Conesa. A la polémica que generó la supuesta irregularidad cometida por un funcionario municipal que compró mercadería con un ticket ajeno, se le suman ahora cuestionamientos de concejales de la oposición que han recibido quejas de vecinos. El urgente pedido de informes hecho a principios de la semana pasada aún no ha sido respondido. La discusión se centra ahora en la legitimidad de las explicaciones oficiales, que señalan que son facultades del municipio haber tomado las medidas que agitaron las aguas la semana pasada. Así, el hecho de disponer de la chequera de la beneficiaria, contradice el convenio firmado entre la comuna y el Ministerio de la Familia que expresa claramente la imposibilidad de disponer de insumos transferidos específicamente a los beneficiarios. Asimismo queda en evidencia la falla de quienes deben estar en contacto permanente para acompañar y controlar el perfecto funcionamiento del programa. El Concejal justicialista César Marigual dijo a este diario que se ha pedido a las autoridades municipales que den explicaciones del porqué la implementación y demás temas relacionados con el programa recién ingresaron al Concejo Deliberante hace poco más de una semana, cuando el lanzamiento se hizo hace más de un mes y ya se efectivizó la segunda entrega de módulos y vales alimentarios. Asimismo señalaron que posee información extraoficial –que también investigan- que los controles no son lo estrictos que debieran, hecho que está facilitando que se comercialicen productos no autorizados con los tickets para compra de alimentos, como por ejemplo bebidas alcohólicas. Por otra parte exigieron explicaciones y documentación que avale las afirmaciones del intendente Daniel Contín, de que el municipio tenía facultades para usar esos vales de la manera que creyera conveniente. Si bien en este caso no se usaron recursos para otros fines, sí se cometieron algunos errores sobre los cuales el ministerio –que es quien debe controlar- deberá establecer las medidas a tomar. Entre las fallas, que han sido calificadas como irregularidades existen al menos dos fallas que sobresalen. Una es la que comete el funcionario municipal al usar un vale con nombre impreso sin el consentimiento de la beneficiaria, y el segundo yerro es que la coordinadora retiró la chequera y hubo alguien que se la entregó cuando, para esto, se debe presentar documento que acredite la identidad del beneficiario sin que pueda ser retirada por un tercero aún cuando sea familiar, si no existe una autorización expresa. El tema se agrava aún más, pues el jefe comunal al ser consultado por este medio, acepta tácitamente conocer la irregularidad justificándola.
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