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"Es conveniente parar con los juicios políticos"
Zaffaroni cree que la acción contra Boggiano implica un costo institucional. Rechazó los intentos de reducir a siete a los integrantes de la Corte Suprema.
 | | Juez de la Corte Zaffaroni, se siente cómodo entre nueve miembros y no quiere saber nada con achiques. | BUENOS AIRES (ABA) . - El ministro de la Corte Suprema de la Nación, Eugenio Zaffaroni, afirmó ayer que continuar con el enjuiciamiento a su par, Antonio Boggiano, implica un grave "costo político e institucional". "Me parece que el efecto de separar a un juez en éste momento, es algo que el Senado tendría que evaluar", disparó Zaffaroni quien aclaró que no le compete pronunciarse sobre la cuestión técnica porque se trata de otro poder del Estado, pero insistió: "es conveniente parar con los juicios políticos" También rechazó la intención de reducir el Tribunal de nueve a siete miembros: "Es de muy mal gusto pensar a quién van a echar, quién se va a jubilar, o quién se va a morir", señaló el magistrado saliendo al cruce de un proyecto fogoneado por parte del oficialismo para –tras la hipotética salida de Boggiano y jubilación de Carlos Fayt- bajar la cantidad de integrantes de la Corte. Zaffaroni hizo estas declaraciones a este medio, tras disertar en una jornada dedicada a la evolución del Tribunal Penal Internacional (para sancionar delitos de lesa humanidad) de la que participaron, la también componente de la Corte, Carmen Argibay, el fiscal de dicho organismo con sede en La Haya, Luis Moreno Ocampo, la diputada radical Margarita Stolbizer, el funcionario del ministerio de justicia francés Pierre Lageze y el catedrático alemán Claus Kress, así como uno de los organizadores el legislador Jorge Arguello. Ante el reclamo de Moreno Ocampo que Argentina adhiera por ley a dicha Corte Penal Internacional (CPI), Arguello prometió que ello ocurrirá a la brevedad. "Voy a convocar un plenario de comisiones (el tema está en la de seguridad)... Hoy (por ayer) pasaron por este evento unos 50 parlamentarios, y creo que se reforzó la voluntad de adherir al Estatuto que puso en marcha la CPI". Los Estados que aceptan a este organismo se comprometen a prevenir y castigar a quienes atenten contra los derechos humanos. Si luego –explicó Moreno Ocampo- esos países "no pueden" o "no quieren" sancionar genocidios, delitos de lesa humanidad, o crímenes de guerra, entonces actúa de modo subsidiario la Corte Internacional. Antes, Argibay se refirió a su actuación en el Tribunal ad-hoc creado (en 1993) para juzgar a los responsables de la guerra étnica en los Balcanes y a quienes participaron del genocidio en Ruanda. Moreno Ocampo se refirió a la importancia que hubiera tenido contar con tal institución en el juicio a los comandantes del último gobierno militar. Al respecto -sobre la constitucionalidad o no de la leyes que anularon las de punto final y obediencia debida- Zaffaroni expresó que se está a la espera del dictamen del Procurador (Esteban Righi) "todos tenemos una idea formada y no es un tema en que vamos a improvisar", dijo augurando una pronta definición. Por su parte, Stolbizer se refirió a la importancia del Tratado de Roma (que en 1998 creó el Tribunal Internacional que se puso en vigencia tres años después) y aludió a la necesidad de introducir en legislación interna delitos como la tortura. Actualmente la Corte Internacional actúa en casos de enormes crueldad y abusos ocurridos en Uganda, Congo y República Centroafricana. Claudio Rabinovitch
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