| “Multar no hace jóvenes sobrios”
“He leído con atención, como viejo trabajador
del alcoholismo en la comunidad, la preocupación plausible
del director de Tránsito municipal, con relación al
creciente consumo de alcohol en los jóvenes que tienen autos
para conducir en la noche roquense.
“Soplar, reprimir y multar no hace jóvenes sobrios.
“En una sociedad que tiene dañado su tejido social,
donde la violencia aparece a la vuelta de cada esquina es digna
de destacar la tarea por una vida saludable.
“Sabemos que el deporte, espejo y estímulo de nuestra
juventud, para poder gravitar con peso de comunicación masiva,
debe tener como espónsor a importantes firmas de bebidas
alcohólicas o conocidas marcas de cigarrillos. El capital
de las drogas moviliza el comercio internacional, contando como
puerta de entrada al alcoholismo.
“Hablar de manzanas podridas en nuestro Valle, se me ocurre,
es demasiado infantil. Nuestros viejos chacareros empezaban por
las plantas.
“No olvidemos que en la vida no hay culpas ni castigos, hay
consecuencias. Bienvenida toda forma de prevención, y como
dicen mis pacientes alcohólicos: ‘Si quieres ayudarme
y ser mi amigo, no hables de mí, habla conmigo’”.
Ricardo Antoli, DNI 7.304.138, coord. GIA
Roca
“Aclaremos los tantos”
“Señor gobernador. Escuchamos varias propagandas políticas
de su gobierno, que hablan de las diferentes obras que se han realizado
en su gestión. Grande fue nuestra sorpresa cuando se menciona
entre las mismas la ampliación del CPEM Nº 51 de Cutral
Co.
“Los miembros del personal de esta institución nos
preguntamos, ¿a qué ampliaciones se refiere? ¿Se
referirá a la reconstrucción realizada después
del incendio del año 2004? ¿O a la destrucción
del playón polideportivo que se realizó el pasado
enero por una empresa oficialista? ¿A la falta del cerco
perimetral acorde con las necesidades de la escuela? ¿A la
inexistencia de talleres de orientación ecológica?
¿A la falta de aulas diseñadas y nunca construidas
que permitirían que la institución continúe
aumentando su matrícula? ¿A la falta de espacio físico
cerrado para que se lleve a cabo el dictado de clases de educación
física, ya que como Ud. lo sabe, en el invierno padecemos
un clima muy crudo y en una provincia rica como la nuestra los alumnos
que asisten a este CPEM no deberían sufrir las inclemencias
del tiempo, teniendo que tomar las clases a la intemperie? Tampoco
se realizó la ampliación de la biblioteca escolar,
a pesar de que la misma entró en el presupuesto para Educación
durante los años 2003, 2004 y 2005.
“Analizando todo lo expuesto, nos damos cuenta de que a este
gobierno no le interesa mejorar la calidad educativa, ni mucho menos
los adolescentes que asisten a las escuelas secundarias. De esto
nos damos cuenta cuando observamos que no se cubren los cargos de
jefes de Preceptores, solicitados en innumerables oportunidades,
sin obtener respuestas.
“La lista de carencias es larga. También lo son las
promesas políticas que hizo en campaña y que continúa
haciendo pero que no cumple. ¿Y Ud. nos habla de confianza?
La confianza y la esperanza se nos fueron con las propagandas engañosas
de su gobierno”.
Viviana Villagrán
DNI 16.702.385
Mariela Cortez, DNI 25.776.967
Siguen más firmas - Cutral Co
“Me discriminaron por ser diabético”
“Me dirijo a este prestigioso diario a fin de hacer público
un hecho que me tocó vivir, aproximadamente el 19/10/05,
en el gimnasio de la Fundación Cristiana Neuquén Oeste
(o al menos así es como se hacen llamar sus miembros), cuyo
propietario es José Luis Lozano.
“Antes que nada, quiero aclarar que los instructores del gimnasio
sabían que soy diabético, ya que se los dije el primer
día.
“En la fecha antes citada, habiendo finalizado mi rutina diaria,
me estaba preparando para retirarme, cuando me descompensé
y perdí el conocimiento.
“Cuando volví en mí, estaba en el hospital Heller.
Uno de los instructores me había llevado hasta allí,
ya que un servicio de emergencias al que llamaron, no llegó
a tiempo.
“En dicho hospital, me atendieron y permanecí hasta
que me recuperé. Al retirarme, el instructor me llevó
hasta mi casa y me comunicó que ya no debía ir más
al gimnasio sino que tenía que concurrir a otro.
“Esto me lleva a pensar que fui discriminado, aunque se autodenominen
‘Fundación Cristiana’ y que, supuestamente, su
función sea ayudar a la gente. Pero, en este caso, los hechos
demuestran lo contrario porque con esa actitud, no sólo no
me ayudaron sino que siento que me discriminaron flagrantemente.
“Además, es sabido que los diabéticos debemos
realizar actividades físicas, aunque con controles. Por ello,
considero que, aunque sea, podrían haber buscado alguna alternativa
de solución para mí (como por ejemplo, contactarse
con algún otro gimnasio donde haya asistencia médica
y servicio de ambulancia), ya que era un cliente (para eso pagué).
“Espero que esta carta sirva, aunque más no sea, para
que no le suceda lo mismo a ninguna otra persona”.
Miguel Angel Valdebenito
DNI 21.785.195
Neuquén
“De leyes y de víctimas”
“No es mi intención polemizar con el dr. Tejeda sobre
los derechos de las víctimas que, según él
entiende, están totalmente a salvo y ampliamente protegidos
por la legislación vigente desde hace más de 100 años
en nuestro país.
“Sólo quiero hacer notar que tan amplia protección
llevó a que en este lugar de la tierra existan fenómenos
como madres y abuelas de plaza de Mayo, damnificados de la AMIA,
de Cromañón y otros como el ciudadano Blumberg, todas
víctimas que peregrinan en demanda de una justicia, que no
encuentran ni en las leyes ni en las instituciones locales.
“Obviamente yo no hablo de inútiles artículos
de códigos vetustos sino de seres humanos en busca de respuestas.
Cualquier manual básico de victimología reconoce que
recién a partir de 1948, con la aparición de las Naciones
Unidas, comienza la preocupación internacional por las víctimas,
puesta de manifiesto en los congresos de este organismo sobre prevención
del delito y tratamiento del delincuente (para ilustrarse sobre
el tema es recomendable leer el documento de Milán del año
1985).
“En nuestro país, el reconocimiento legal de derechos
especiales a las víctimas apareció en la década
pasada pero no tiene reconocimiento constitucional (la normativa
que señala Tejeda en su artículo no tiene nada que
ver con esta nueva mirada hacia los derechos humanos de quien padeció
los efectos de un delito). Por lo tanto, no existe la posibilidad
de realizar acciones colectivas o de intervenir a instituciones
en el proceso penal en protección de intereses difusos, ni
de hacer desistir o convertir la acción pública en
privada cuando el fiscal no quiera acusar. Y todavía se cuestionan
soluciones alternativas como la mediación...
“Modestamente, sigo pensando que las víctimas no están
adecuadamente protegidas legislativa e institucionalmente en nuestro
país y parece que desde los seres humanos de carne y hueso
que padecen esta realidad hasta los organismos internacionales son
de esta misma opinión”.
María Dolores Finochietti
DNI 10.698.990
Neuquén
“Me siento infinitamente pequeña en mi provincia:
soy docente y sobrevivimos ‘a cuenta’”
“Hace días que pienso en las líneas que escribiré,
y siempre hay algo que detiene mi pensamiento.
“Me siento infinitamente pequeña en esta provincia,
mi provincia, tan rica en paisajes naturales como humanos, pero
tan inmensamente oprimida por las acciones de sus gobernantes, o
mejor dicho, del máximo gobernante.
“Soy docente. Y aquí es cuando dudo de seguir escribiendo
porque tengo la certeza de que el destinatario de esta carta interrumpirá
la lectura al terminar la frase, y pasará a otro ámbito
de la información, un ámbito que no le recuerde su
compromiso con la educación, si es que aún existe.
“Pero en fin, ya no puedo detenerme, necesito decirle que
soy docente en plan de lucha por la recuperación del salario,
que tengo dos hijos menores por los cuales ya hace bastante tiempo
que dejé de percibir asignaciones familiares o de escolaridad,
que asisten a una escuela pública, la misma a la que asistí
en mi infancia, y en la cual inicié mi carrera docente y
permanecí hasta que por el concurso de ascenso a cargos directivos
opté por dejar para continuar ejerciendo la docencia en una
escuela hogar de zona rural, a 42 kilómetros de Valcheta.
“Entregué dieciséis años de carrera docente
a la escuela pública y deseo seguir haciéndolo, pero
cuando cobro mi sueldo a fin de mes y comienzo a pagar los gastos
de impuestos, supermercado y demás, nada queda en la billetera,
y muchas veces (más de las que quisiera) falta. Entonces
me pregunto si vale la pena el sacrificio de haber trabajado trece
años y medio en las escuelas del pueblo o en la zona rural
durante dos años y medio, con muchísimos inconvenientes
para llevar a cabo la tarea, ya que a nadie parece importarle lo
que sucede entre las cuatro paredes de una escuela, donde se gesta
nada más ni nada menos que el futuro de un pueblo, porque
eso significa educar.
“Pero miro a mis hijos y recobro las fuerzas, porque en sus
ojos veo reflejado el orgullo que sienten por su madre, porque a
pesar de todo, ellos saben que jamás bajaré los brazos,
y que seguiré luchando para demostrarles que la dignidad
es lo único que no me pueden descontar, que seguramente muchas
veces más no llegaremos a fin de mes con el sueldo, pero
no importa, porque sobreviviremos. Así ha sido siempre, hemos
sobrevivido ‘a cuenta’, ‘a cuenta del mes que
viene’.
“Sr. gobernador, sólo hay una cosa que no puedo explicarles
a mis hijos: ¿cómo es posible que quién ‘guía’
los destinos de la provincia esté ensañado con los
docentes y no vea que detrás de ellos hay una familia a la
que sume en la pobreza cuando le descuenta parte de su magro salario
por haber emprendido una lucha justa y cuando atenta contra la Constitución
al sancionar el derecho a huelga?
“Seguramente Ud. no tiene que explicarle esto a sus hijos
porque nadie le descuenta los días en que no está
cumpliendo con su función de gobernar. A estas alturas de
las circunstancias, yo sólo espero que se cumpla la sentencia
que pronunció el día que asumió sus funciones:
‘Si así no lo hiciere, que Dios y la patria me lo demanden’.
“Sr. gobernador: soy docente, lucho por la dignidad y defiendo
los derechos de los compañeros trabajadores de la educación.
Somos miles de docentes los que luchamos por la dignidad, porque
la dignidad también se enseña luchando codo a codo,
con grandeza, sin sembrar resignación para no cosechar pobreza”.
Celia Olga Martín
DNI 21.063.528
Secretaria General Unter, seccional Valcheta
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