Capitanich explica cómo y por qué se accidentó Cristina

El jefe de Gabinete comenta el “accidente doméstico” que tuvo la presidenta de la Nación. Cancelan viaje al Vaticano.

27 dic 2014 - 00:00
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La presidenta Cristina Fernández se fracturó el tobillo izquierdo al caer en su casa de El Calafate tras pisar “un líquido deslizante” y a consecuencia de este accidente suspendió actividades como un viaje al Vaticano que tenía previsto realizar en enero junto a su colega chilena Michelle Bachelet. Así lo informó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien indicó que la jefa del Estado “ha tenido un accidente doméstico” que “se produjo en virtud de que no advirtieron la aplicación de un líquido deslizante en el piso y eso provocó una caída” y la fractura, por lo que “se halla en reposo en la residencia presidencial de Olivos”. En su habitual conferencia de prensa matutina en la Casa Rosada, Capitanich dijo que la Presidenta “ha suspendido sus actividades”, que sus audiencias locales se reprogramarán “a partir del 12 de enero” y que “en las próximas 48 horas” sus médicos podrían decidir “respecto de si pueder viajar o no al Calafate” o si continúa “guardando reposo” en Olivos. Horas atrás, la Unidad Médica Presidencial, reportó que la jefa de Estado sufrió “una contusión del tobillo izquierdo, lo cual le produjo una fractura bimaleolar sin desplazamiento”. “Se indicó inmovilización, tratamiento sintomático y control evolutivo”, agregó el parte que firmaron los médicos Marcelo Ballesteros y Daniel Fernández. La mandataria retornó el viernes último a la noche en el avión Tango 01, a pesar de que tenía previsto hacerlo recién hoy lunes 29 de diciembre, para retomar la actividad oficial. Tras arribar al Aeroparque Metropolitano, donde se la pudo ver en una silla de ruedas, Cristina Fernández fue derivada al sanatorio Otamendi, en el barrio porteño de Recoleta, donde fue asistida para luego ser trasladada a la quinta de Olivos, donde descansa hoy. El portal de noticias OPI Santa Cruz informó que la jefa de Estado había sufrido un accidente doméstico en su casa de Río Gallegos y fue llevada por su hijo Máximo Kirchner, junto a la custodia presidencial, al Hospital Regional de esa ciudad. La mandataria decidió su retorno inmediato a Buenos Aires porque en el Hospital de Río Gallegos, el más importante de la provincia, no se pudo avanzar con los estudios médicos, ya que no funcionan ni el tomógrafo ni el resonador, según el mismo sitio de noticias. La jefa de Estado había sufrido un esquince de tobillo izquierdo en marzo pasado cuando se encontraba en Roma y por ese motivo asistió a una audiencia con el papa Francisco en el Vaticano con una férula. El último problema de salud que presentó Fernández de Kirchner fue una sigmoiditis que la obligó a ser internada el 2 de noviembre, también en el Sanatorio Otamendi. Allí permaneció hasta el 9 de ese mes y luego debió guardar reposo varios días más en la residencia de Olivos.

Lesión de CFK exhibe “nivel de gravedad” de faltante de insumos El gerente de la Cámara de Importadores de Argentina, Miguel Ponce, advirtió que la lesión que sufrió la presidenta Cristina Fernández en Santa Cruz pone en evidencia el “nivel de gravedad” que implica la faltante de insumos y repuestos para aparatología en los hospitales de todo el país, debido a las restricciones al comercio exterior. “La Presidenta se tiene que enojar con (el jefe de Gabinete, Jorge) Capitanich, quien salió a corregirme diciéndome que estaba todo bien, que no había ningún faltante, que los problemas hospitalarios no tenían nada que ver con las trabas a las importaciones”, afirmó el directivo, al recordar el cruce mediático que por este tema mantuvo con el funcionario nacional, hace unos meses. En el marco de la fractura sufrida por la mandataria en Santa Cruz y su decisión de regresar de inmediato a Buenos Aires porque en el Hospital de Río Gallegos no funcionan ni el tomógrafo ni el resonador, Ponce aprovechó para señalar que este problema “salta porque fue de la Presidenta”, pero hay déficit de insumos en “muchísimos” centros asistenciales del país. “Yo me pregunto: un ciudadano de Río Gallegos, o de Calamuchita, de San Salvador de Jujuy o del hospital de Palpalá ¿tiene posibilidad de tomarse un avión y venirse a Buenos Aires a ser tratado?”, inquirió el responsable de la Cámara de Importadores, en declaraciones a radio Mitre. Ponce alertó que el accidente doméstico sufrido por la jefa de Estado “da visibilidad” al “nivel de gravedad” de la faltante de insumos esenciales y repuestos para aparatología hospitalaria. “¿Qué es lo que esta ocurriendo?, ¿cómo puede ser que aparatología imprescindible para que se puedan prestar servicios a la salud en hospitales que han costado millones de dólares ponerse en marcha, estén sin poder prestar los servicios más elementales”, interrogó. El directivo insistió en denunciar que la Cámara que representa tiene “información de muchísimos hospitales del Gran Buenos Aires y de la Capital Federal, privados y públicos, donde están faltando repuestos, pero no de ahora sino de hace muchísimo tiempo”. Y reiteró: “La presidenta con quien se tiene que enojar y corregir es al jefe de Gabinete que no se enteró de lo que está ocurriendo en una inmensa mayoría de hospitales particularmente del interior del país”.

¿Dónde están los médicos de la presidenta de la Nación? El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, instó a “mejorar las condiciones de atención” médica de la presidenta Cristina Fernández, al manifestarse sorprendido de que la fractura en el tobillo izquierdo sufrido por la mandataria haya obligado a “hacer todo un traslado” desde Santa Cruz hasta una clínica de Buenos Aires. “Adonde esté un presidente siempre hay una unidad médica con todos los elementos necesarios como para producir una atención correcta con los mejores niveles médicos”, alertó el gobernador. “Desde el punto de vista de la atención que debe tener cualquier presidente de cualquier país, me parece que van a tener que mejorar las condiciones de atención”. Y subrayó: “Me extraña que frente a una fractura hayan tenido que hacer todo un traslado, con lo que habrá significado para la señora Presidenta, porque debe haber sido doloroso un viaje en esas condiciones, por más que le hayan movilizado el pie”. “Hay que prestar atención a esas cosas”, insistió al señalar que “en todas partes los presidentes están sujetos a la posibilidad de que puedan tener un accidente médico, un accidente personal y siempre tienen alrededor un esquema de cuidados muy, muy eficientes”. Reconoció, con todo, que “esto no ha sido tradición en la Argentina ya que, en general, los presidentes están un poco atendidos por amigos, por médicos que están cerca pero que, tal vez, no sean los especialistas que se requieren en estos casos”. DyN

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