Fiscales que lo reemplazan, cercanos al kirchnerismo

Dos firmaron el acta fundacional del movimiento Justicia Legítima, afín al gobierno. Otra trabajó en el gobierno de Néstor Kirchner. Los cuatro heredarán el personal de Nisman.

14 feb 2015 - 00:00
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La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, designó ayer a cuatro fiscales federales para reemplazar en la Unidad Especial AMIA al fallecido Alberto Nisman, dos de los cuales apoyaron la creación del movimiento de Justicia Legítima y una tercera que fue funcionaria del gobierno de Néstor Kirchner.

Los encargados de llevar adelante la investigación por el atentado a la AMIA y el encubrimiento de la causa son a partir de ayer los fiscales Sabrina Namer, Roberto Salum y Patricio Sabadini, bajo la coordinación del fiscal Juan Patricio Murray.

“Estoy convencida de que el nuevo equipo va a trabajar con seriedad, objetividad, trasparencia y compromiso. Contará con todo mi apoyo. En un caso tan complejo la verdad y justicia no es una tarea sencilla pero tampoco imposible. La memoria de las víctimas nos demanda que lo intentemos”, dijo Gils Carbo.

Murray -uno de los primeros adherentes al movimiento Justicia Legítima- encabezó la investigación por narcotráfico en Santa Fe que terminó con la detención del excomisario Hugo Tognoli, que acaba de declararse un “preso político”.

Sabrina Namer fue funcionaria del gobierno de Néstor Kirchner entre enero de 2004 y mayo de 2005, cuando se desempeñó como Coordinadora de Investigaciones y Fraudes contra el Estado en la Oficina Anticorrupción que depende del Ministerio de Justicia. Y se encargó de la acusación en el juicio oral por la causa de los sobornos en el Senado donde fue criticada por el tribunal que absolvió a todos los imputados, entre ellos a Fernando De la Rúa.

Salum y Sabadini -este último también firmante de la primera carta de Justicia Legítima- llevaron adelante causas de lesa humanidad en Santa Fe y Chaco, respectivamente, lo cual -dijo Gils Carbó- garantiza que sepan trabajar en “investigaciones viejas” con la “coordinación con víctimas e instituciones”.

Como la Unidad AMIA tiene a su cargo tanto la investigación del atentado, que está instruyéndose en primera instancia, como el juicio oral por el encubrimiento (donde entre otros acusados está el expresidente Carlos Menem), el grupo de fiscales deberá abocarse a trabajar en ambos casos.

Contarán para ello con la estructura que tenía Nisman. Un presupuesto millonario y una gran organización de funcionarios y empleados (cinco secretarios letrados; más de 40 personas en total), destinados sólo a la causa AMIA y sus derivados.

La presentación de los sucesores de Alberto Nisman se hizo en la sede de la Procuración, apenas un rato después de que se conociera el dictamen del fiscal Gerardo Pollicita para imputar a la presidenta Cristina Fernández -tal como lo había solicitado Nisman- y mientras se realizaba una inspección en el edificio de Puerto Madero donde apareció el cadáver del titular de la UFI AMIA.

En su discurso, Gils Carbó sostuvo que esa designación estaba “teñida del duelo que nos agobia por el fallecimiento de nuestro colega Alberto Nisman”, cuya “muerte injusta -dijo- “nos ha conmovido desde lo personal, lo afectivo y lo institucional”.

Gils Carbó habló del “gran impacto político y social” de la muerte de Nisman que provocó “un daño irreparable y colectivo” tras “20 años de impunidad” en la causa por la masacre AMIA.

(DyN)

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