Lagomarsino dijo que tenía una relación “amo-esclavo” con Nisman

Como acusado en el caso, el técnico informático declaró ayer durante diez horas, lloró ante el juez y se desligó de la muerte del fiscal.

Ratificó que le entregó el arma, pero dijo que él se la había pedido “por seguridad”. Afirmó: “No me importa cómo murió, esto me arruinó la vida”.

15 nov 2017 - 00:00
Comparte esta noticia

Tras casi tres años de investigación por la muerte de Alberto Nisman, ayer se produjo la primera indagatoria de un acusado: imputado como partícipe primario del “homicidio” del fiscal, Diego Lagomarsino declaró ayer Julián Ercolini. “Mi relación con Nisman era de ‘amo-esclavo’”, dijo, afirmó que el caso le “arruinó la vida” y ratificó que llevó el arma al departamento de Nisman porque el propio fiscal se lo pidió “por seguridad”.

Con custodia de la Prefectura y una tobillera electrónica que monitorea sus movimientos, Lagomarsino llegó 20 minutos antes de las 9.30 a Comodoro PY, horario en que fue citado por el juez Julián Ercolini: se retiró casi 10 horas -y un centenar y medio de preguntas del fiscal Eduardo Taiano- más tarde.

Lagomarsino ya había declarado al día siguiente del hallazgo del cuerpo, hace 2 años y 10 meses, pero como testigo. Ayer lo hizo por primera vez como imputado, pero no cambió demasiado su versión original.

Según trascendió, Lagomarsino afirmó que Nisman, el día anterior a su muerte, lo llamó y le pidió un arma “para defender a sus hijas”, aunque aclaró que “le mintió” ya que ellas se encontraban en Europa. “Quise hacerle un favor”, aseguró. El técnico informático aseguró que tenía una relación de “amo y esclavo” con el entonces fiscal de la UFI- AMIA y que lo “llamaba hasta 30 veces por día para pedirme cosas”, pero negó una “relación homosexual”.

El técnico se quebró en llantos en varios tramos de la extensa indagatoria. “A esta altura no me importa como murió” dijo, y aseguró que el caso ya le “destruyó la vida”.

También negó haber sido un agente de los servicios de inteligencia y, aunque reconoció que fue Moro Rodríguez, un exespía de la ex-SIDE, quien le presentó a Nisman, dijo que se enteró de su trabajo cuando el fiscal ya había muerto.

Lagomarsino quedó complicado. La semana pasada, el fiscal Taiano lo acusó a de ser “partícipe de un plan criminal” para matar a Nisman. Concluyó que “entregó el arma a sabiendas de lo que ocurriría”: la Bersa calibre 22 que fue usada luego para “cometer el homicidio” y el “montaje de suicidio”. De los dos supuestos autores materiales poco se sabe hoy.

La pericia de Gendarmería
El fiscal Eduardo Taiano da por válido el peritaje interdisciplinario realizado por Gendarmería Nacional, que estableció que Nisman fue asesinado. Indica que dos personas habrían reducido al fiscal a golpes y drogándolo con ketamina. Lo arrodillaron en el baño y le dispararon en la cabeza con ayuda de la mano derecha del fiscal.
Lagomarsino quedó complicado. La semana pasada, el fiscal Taiano lo acusó de ser “partícipe de un plan criminal” para matar a Nisman.
Buenos Aires

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día” Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.