El muro del cementerio, una deuda pendiente

La obra fue anunciada en varias gestiones municipales, pero ninguna la ha concretado. Los vecinos se acostumbraron a ver pasar los cortejos fúnebres y también persecuciones policiales.

12 ago 2017 - 00:00
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Cada vez que Matías sale al patio de su casa y levanta la vista aparece delante de sus ojos la imagen de un sector del cementerio municipal. Tal vez, a otros chicos vivir frente a un cementerio puede transformarse en una situación incómoda. Pero Matías asegura que ya se acostumbró. Es más, cuenta que cuando juega al fútbol en calle Lengas con sus amigos tienen que saltar el paredón, que no supera el metro de altura en ese sector, porque el balón cayó en el cementerio.

Decenas de familias de los barrios Eva Perón y Arrayanes, que viven sobre las calles Lengas, Onelli y Hermite conviven desde hace años con esa postal, porque nunca se hizo la obra para levantar los paredones que rodean el cementerio municipal.

Hubo anuncios en gestiones anteriores por mejorar la pobre infraestructura del cementerio, pero nunca se concretó nada.

No es un tema menor para las familias que viven en ese sector de la ciudad y que se tuvieron que acostumbrar a observar sepelios a cualquier hora de la mañana y tarde de lunes a lunes.

“A veces uno está haciendo un asadito y tiene la música un poco alta y ves que hay un sepelio. Así que se baja el volumen de la radio y con respeto se espera que termine el funeral”, explicó Alberto, que vive sobre calle Lengas. Desde el living de su casa se puede observar con nitidez las tumbas y el movimiento del personal que cumple funciones en el lugar.

Alberto contó que a sus hijos desde chicos les explicó que hay que tener respeto porque “es tierra santa”. Dijo que años atrás había chicos que hasta jugaban a la pelota en el interior del cementerio pero que eso ya no ocurre.

Muchos vecinos saltan el paredón para acortar camino. Hasta hubo persecuciones policiales que se frustraron porque los sospechosos escapaban tras saltar el paredón del cementerio y se perdían entre los senderos internos del predio. Por eso, se dijo que lo ideal sería hacer un paredón de 3 metros de altura.

En la gestión de la exintendenta María Eugenia Martini se anunció un plan integral para mejorar el estado del cementerio. Entre esas obras figuraba supuestamente levantar y mejorar el muro perimetral. Pero no se hizo nada. Tampoco la gestión del intendente Gustavo Gennuso ha hecho algo por mejorarlo. El cementerio no estuvo en la agenda de otras administraciones.

“Nunca cumplieron nada. Hace como quince años vinieron a pegar unos bloques que dejaron ahí y después los terminaron tirando”, explicó Manuel Jara, que hace más de cuarenta años que vive en el barrio Arrayanes. Sólo la calle Onelli separa su casa del cementerio.

Los peligros

Una fila de bloques de cemento que aún queda en la parte superior de un tramo del paredón confirma lo que Manuel indica. “Ni siquiera le pusieron revoque”, criticó.

Manuel lamentó, en realidad, los hechos de vandalismo que ocurren. “Entran a romper y estropear las tumbas”, dijo. Pero no es la única preocupación. Los pinos que crecieron a metros del paredón se transformaron con el paso de los años en un peligro, porque con la nieve pesada algunas ramas se desprenden y generan un riesgo permanente, sobre todo, en invierno.

“Nunca cumplieron nada. Hace como quince años vinieron a pegar unos bloques que dejaron ahí y después los terminaron tirando”,
comentó Manuel Jara, vecino del barrio Arrayanes.
Solo anuncios, nada concreto
Por mayo de 2013, a partir de los reiterados robos cometidos en perjuicio de personas que concurrían al cementerio y otros hechos de violencia, la exintendenta Martini anunció una obra integral para mejorar el lugar con una inversión de casi 20 millones de pesos.
De los anuncios, sólo se materializó la seguridad a partir de la presencia de efectivos policiales de manera permanente. De las obras se hizo muy poco.
Martini afirmó entonces que presentaría ante la Nación un proyecto integral de ampliación y reconstrucción del lugar. El proyecto contemplaba el levantamiento de paredes, nuevos nichos, veredas e iluminación. La idea era gestionar los fondos en el Ministerio de Planificación, que conducía Julio De Vido.
El intendente Gennuso sostuvo a finales de julio pasado que la idea es arreglar el cementerio, pero deben conseguir el financiamiento por parte de Nación.

DeBariloche