La calle Mitre se abrió con escollos

La transición entre vereda y acera es sumamente difusa y los adornos de cemento que marcan el límite van desapareciendo a manos de automovilistas distraídos. Los comerciantes prefieren esperar para ver si las ventas repuntan.

20 jun 2017 - 00:00
Comparte esta noticia

El conductor de un Volkswagen Polo gris se estaciona en la calle Mitre al 500. Pone las balizas y de manera furiosa, su acompañante baja corriendo rumbo al cajero automático. En ese instante, un inspector se acerca y le recuerda al conductor que no puede detenerse. El hombre arranca pero al avanzar, impacta contra una de las bochas de cemento, que se parte. El ruido llama la atención de quienes caminan por ahí.

La escena es sólo de una de las tantas que se reiteran desde el último fin de semana en la ciudad. La ansiada apertura al tránsito de la calle Mitre después de un año y medio de obras, volvió una odisea transitar por el principal paseo comercial del turismo. Conductores que se arriesgan a estacionar a pesar de estar prohibido, bolardos de cemento y baldosas rotas y la falta de delimitación entre lo que es vereda y calle generaron un pequeño caos en el tránsito de automovilistas y peatones.

Carlos Catini, director de Tránsito de Bariloche, aseguró que desde el viernes pasado ya se labraron 20 infracciones a vehículos que estaban estacionados sobre Mitre. “Los conductores se detienen y no pueden porque interrumpen la circulación”, explicó.

Un inspector admitió que las intervenciones son constantes porque “el diseño de la remodelación genera confusión”.

En las siete cuadras intervenidas de la calle Mitre, hay baldosas flojas que atentan contra los peatones distraídos. En la entrada a una de las galerías que conduce a un supermercado, debieron colocar una rampa de madera para ingresar mercadería. “Los turistas piensan que es peatonal. Caminan por cualquier lado y los conductores no tienen bien marcada la calle que se les confunde con la vereda. En cualquier momento, vamos a presenciar un accidente”, dijo la moza de un café de Mitre y Villegas.

La apertura al tránsito generó confianza en el repunte de las ventas por parte de algunos comerciantes. “Si pasan 10 personas, una te compra. Si pasan 100, te compran 10. Si es peatonal y está cerrada, no pasa nadie”, señaló Mariela, una comerciante.

Demasiado
16 meses
lleva en obra el principal paseo comercial del turismo de Bariloche: las primeras siete cuadras de la calle Mitre.
Gennuso anunció que en agosto se inicia el 8% de la obra que la empresa Planobra dejó inconclusa. No volverán a cortar las calles.
Bariloche

DeBariloche
Últimas noticias de ésta sección