Ley de dislexia y DEA, una herramienta necesaria para muchos

19 oct 2016 - 00:00
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    Si, también mi hijo tiene dislexia.

    Y cada vez que comienzo a escuchar el testimonio de la familia de un chico con dislexia siento que sé lo que sigue, lo que va a contar, que es nuestra historia también.

    Sé lo que te pasó después del segundo profesional que te dijo que había que esperar que tu hijo haga el esperado “click”, o la maestra que te reclamó que se duerma más temprano por la noche porque está cansado todos los días en la hora de clase.

    Y siento que es nuestro relato también, cuando describen la angustia de sus hijos al volver de la escuela y por no haber entendido nada.

    Sé lo que es estudiar durante días y horas teniendo como resultado una reiterada baja calificación.

    Conozco perfectamente la impotencia de no encontrar el camino para ayudar y contener a nuestros hijos con dislexia y la tristeza de ver su angustia cuando lo exponemos una y otra vez ante una nueva consulta profesional.

    Conozco el camino que transitan la mayoría de los alumnos que tienen dislexia y que durante años buscan un alivio de un diagnóstico, porque recién ahí, llamando a las cosas por su nombre, es cuando se puede comenzar seriamente el proceso de aprendizaje de ese alumno. Único, como mi hijo, pero con el mismo derecho de aprender que todos.

    Creo que, como dijo Einstein, “Todos somos genios. Pero si juzgamos a un pez por su habilidad para trepar un árbol vivirá toda su vida creyendo que es estúpido”.

    Hoy esperamos que el Congreso de la Nación apruebe la ley de dislexia y DEA
    –dificultades específicas del aprendizaje–, y que cada provincia se interiorice y lo traslade en el sector educativo. Esta ley será fundamental para que los formadores tengan las herramientas y garanticen igualdad educativa en un sector de la sociedad que hoy no la tiene.

    Además, podremos contar con una cobertura en salud para que los tratamientos que necesitan nuestros hijos no dependan de nuestros ingresos.

    Hijo: hoy llegan las respuestas que buscamos durante tanto tiempo, y nuestra sociedad, a través de nuestros diputados rionegrinos, tiene la posibilidad de dar un paso adelante a partir de esta ley que cambiará la realidad de tantos alumnos que hoy padecen el proceso de aprendizaje en vez de disfrutarlo.

    Los invito a interiorizarse sobre esta ley y lo que implica la dislexia en un estudiante ingresando a www.disfam. com.ar.

    Paula María Muñoz

    DNI 22.963.481

    “Podremos contar con una cobertura en salud para que los tratamientos que necesitan nuestros hijos no dependan de nuestros ingresos”.
    Viedma
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