“Pobreza minera”

19 jun 2017 - 00:00
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Resultan claras las dificultades que debemos afrontar cotidianamente los apoderados mineros en tanto intermediarios entre los titulares de pedimentos mineros y la Dirección Provincial de Minería. Por un lado se entorpece nuestro trabajo desde cuestiones básicas como las condiciones materiales efectivas en que lo realizamos, que pueden observarse a primera vista como de hacinamiento.

En los últimos 10 años se ha reducido considerablemente nuestro espacio físico de trabajo, aun siendo claro que es el único en el que podemos realizarlo. Las modificaciones realizadas, además de ser estéticamente inadecuadas, apesadumbran el lugar, quitan la circulación de aire e incluso generan mayores riesgos laborales en caso de emergencia. La belleza del edificio es única, pero el estado de deterioro hace que no pueda vivenciarse agradablemente, lo que resulta contradictorio dado que la función original fue precisamente la de la hospitalidad.

Hemos reclamado por esta situación desde el 2013, sin obtener respuestas claras. Esto no sólo entorpece, sino que desmerece nuestra labor que básicamente es la de intermediarios y gestores, que facilitan el desarrollo de la actividad minera desde el ámbito legal. Actividad que no resulta menor al momento de proyectar cualquier trabajo minero y que resulta ser necesaria desde el primer paso.

Por otra parte, en el ámbito de las tramitaciones propiamente dichas, son de público conocimiento las dificultades que ha provocado la aplicación del decreto 2967/14 que legisla sobre las solicitudes de canteras en propiedad fiscal. Esta situación ha hecho imprevisibles las tramitaciones, incluso las proyecciones de trabajo, lo que decanta en otras dificultades en el terreno. En el caso de las canteras que se encontraban trabajando resulta costoso económicamente sostenerlas inactivas, sin poder establecer contratos o proyecciones, dado que no se sabe a ciencia cierta en qué situaciones o cuántas veces se entregarán guías. Por otro lado, se desaniman las nuevas solicitudes dado que las tramitaciones pueden llevar años sin saber cuál es el desenlace.

En muchos casos los titulares, además del valor propio de la tramitación y sin poder trabajar, deben afrontar los costos de la representación de letrados que ayuden a agilizar las tramitaciones.

Estas situaciones hacen que desarrollemos nuestro trabajo en incómodas condiciones y recibamos grandes presiones de los titulares, principalmente en el caso de solicitudes de guías, trámite considerado prioritario por ley.

Entendemos que es saludable y necesaria la regulación consciente y efectiva del Estado en la actividad minera. Los minerales de tercera categoría han tenido una expansión considerable en los últimos años y eso requiere atención y cuidado. Pero en este momento son más de trescientos los expedientes paralizados en los últimos dos años, sin resolución y sin criterio de selección, dado que se han paralizado canteras de grandes empresas como canteras de trabajo para subsistencia familiar. Tampoco se han considerado los ámbitos y niveles de productividad, lo que ha hecho que una gran diversidad de situaciones deba ser abordada por nuevas dependencias del Estado provincial, y evidentemente se ha dificultado su resolución. Consideramos que incluso cualquier modificación que cambie la situación actual debe ser instrumentada racionalmente para favorecer las tramitaciones y no para entorpecerlas, tal como nos indica el espíritu de la ley Nº 664 de creación de la Dirección Provincial de Minería.

Resulta evidente también que no se arbitren las medidas necesarias para que las exploraciones puedan realizarse, situaciones que claramente van en detrimento de la actividad dado que se paralizan permanentemente los posibles trabajos quedando estancados en amparos judiciales.

Apostamos a la actividad minera como potencial de desarrollo económico y laboral de la provincia de Neuquén, a pesar de que ha sido sistemáticamente castigada y negada por funcionarios que no se comprometen para mejorar las condiciones. Cabe preguntarse si el gobierno ha advertido la trascendencia de la minería en la producción neuquina –cal, cemento, petróleo, agro, empresas viales, exportaciones, entre otras–, siendo por lo tanto generadora de una importante cantidad de fuentes de trabajo, de forma directa e indirecta. Nuestra experiencia laboral cotidiana nos hace dudar de la importancia que le otorga el gobierno provincial a esta actividad tradicional en la cultura del interior neuquino.

Asociación de Apoderados Mineros de la provincia de Neuquén

Ricardo Fantaguzzi

DNI 11.810.969

Gabriela González Manassero

DNI 28.667.953

“Nuestra experiencia laboral cotidiana nos hace dudar de la importancia que le otorga el gobierno provincial a esta actividad tradicional en la cultura del interior neuquino”.
Zapala

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