Fracturado, el socialismo español elige a su líder

19 may 2017 - 00:00
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El socialismo español decide este domingo si inicia un giro a la izquierda de la mano de Pedro Sánchez, que podría generar nuevas turbulencias para el gobierno conservador de Mariano Rajoy.

Sánchez, exsecretario general, competirá por la dirección del partido con la presidenta regional andaluza Susana Díaz, y el vasco Patxi López.

La decisión la tomarán los cerca de 188.000 militantes convocados para designar al líder del PSOE, el mayor partido de oposición de España, dirigido de forma interina desde octubre por una comisión gestora.

La coyuntura es delicada, ante la feroz competencia de Podemos a la izquierda y el descalabro de partidos similares en países como Francia, Holanda y Grecia.

La cuestión que ha envenenado el debate interno es si el PSOE hizo lo conveniente facilitándole el gobierno en octubre al Partido Popular, la formación conservadora liderada por Mariano Rajoy y enfangada en un sinfín de escándalos de corrupción.

Para Sánchez, secretario general entre 2014 y octubre de 2016, éste fue “el peor de los errores”. Por culpa de esa decisión, aseguró, “la mayor fractura que existe ahora mismo es entre los militantes y una parte de la dirigencia”.

Según él, el PSOE “tiene que ser alternativa al Partido Popular”. Y para ello debe hacer a nivel nacional lo que ya hace en algunos ayuntamientos y regiones: pactar con los centristas de Ciudadanos o con Podemos, una opción esta última de la que recelan muchos mandos socialistas.

Díaz, a su vez, lo ha acusado de dar tantos “bandazos” en sus posicionamientos que los votantes “no sabían lo que estábamos defendiendo”. Todo eso, según ella, llevó a que bajo el mandato de Sánchez el partido cosechara dos veces seguidas sus peores resultados en unas legislativas, en diciembre de 2015 y junio de 2016. Un argumento que espoleó la rebelión interna que tumbó a Sánchez el pasado 1 de octubre.

“Nunca he entendido que el Partido Socialista se tuviera que abstener para que gobierne la derecha”, dijo a la AFP en Madrid Juan José Moreno, un pensionista de 69 años simpatizante de Sánchez. Como otros militantes, Moreno tacha de “golpe de Estado” el golpe de mano contra Sánchez, el primer secretario general elegido directamente por las bases. Un argumento que otros afiliados no comparten.

“Pedro Sánchez representa el individualismo más que el partido. Quiere el partido para ser presidente del gobierno”, opina en cambio José Miguel Aguilar, un arquitecto técnico de 30 años simpatizante de la presidenta andaluza. En medio del debate eléctrico entre Sánchez (45 años) y Díaz (42), Patxi López no dejó de hacer llamamientos a la calma: “Tenemos la obligación de dejar la bronca”, porque eso es “demoledor” para el PSOE, dijo el ex presidente del País Vasco.

En otro mítin en Leganés, cerca de Madrid, López (57 años) sintetizó los problemas fundamentales del socialismo en España y en Europa, que según él son tres: la división “suicida”, la distancia entre dirigencia y militancia, y la “falta de referentes”.

“Hemos ido comprando todos los dogmas de fe de la derecha neoliberal”, entre ellos el de la autorregulación del mercado, comentó. Por eso, argumentó, una de las urgencias es que “la política tiene que gobernar la economía y ponerla al servicio de la sociedad”.

A juzgar por el número de avales recogidos para presentar su candidatura (unos 10.800), López tendrá previsiblemente muy pocas opciones frente a Díaz (60.000 avales) y Sánchez (53.000).

El exsecretario general dijo que en caso de ganar no descarta una moción de censura contra el gobierno de Rajoy, que en los próximos días espera cerrar los presupuestos para 2017.

Podemos está precisamente promoviendo su propia moción de censura, que defenderá en una manifestación “contra la corrupción” en el centro de Madrid la tarde del sábado.

Sánchez aclaró que no se uniría a esta iniciativa, sino que promovería su propia moción de censura, liderada por el Partido Socialista.

Defenestrado en octubre de 2016 en una revuelta de dirigentes de su partido para permitir un gobierno conservador y evitar unas terceras elecciones en un año, Sánchez busca redimirse con un nuevo mandato como secretario general.

Sánchez, ex diputado y ex concejal en Madrid, fue electo por los afiliados en 2014. Defiende que su candidatura es “la de la militancia”, y aboga por un PSOE participativo, donde se consulte a las bases sobre “cuestiones trascendentales”, como por ejemplo con quién pactar para formar gobierno.

Si Pedro Sánchez reivindica el apoyo de las bases, la sevillana Susana Díaz presume del respaldo de gran parte del aparato de su partido, incluidos los dos expresidentes socialistas de gobierno: Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero.

También a diferencia de su contrincante, recela mucho de todo acercamiento a Podemos, y defiende con ahínco “el PSOE de toda la vida”, que se defina por sí mismo y no en función de con quién pueda pactar.

Por su parte, hijo del obrero Eduardo López, figura del socialismo vasco, Patxi López cobró un gran prestigio en el partido al romper la hegemonía nacionalista en el País Vasco, del que fue presidente regional entre 2009 y 2012 con apoyo del PP.

En la campaña de las primarias, López (57 años) se ha presentado como el candidato del consenso, en medio del enfrentamiento descarnado entre Díaz y Sánchez.

El que también fuera presidente de la cámara baja del Parlamento español insiste en la necesidad de superar la actual división “suicida”, pues de lo contrario, el PSOE podría terminar en la “irrelevancia”, como el PASOK griego o el Partido Socialista francés. (AFP)

La decisión la tomarán el domingo
los cerca de 188.000 militantes convocados para designar al líder del PSOE, el mayor partido de oposición de España.
A juzgar por el número de avales recogidos para presentar las candidaturas, con 10.800 López tendrá pocas opciones frente a Díaz (60.000 avales) y Sánchez (53.000).

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