Un cuento mapuche para el presidente

01 dic 2016 - 00:00
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    El cuento mapuche Treng-Treng y Kai-Kai es un relato muy importante de la mitología precolombina. Esta alegoría se caracteriza por la presencia de dos serpientes enormes que simbolizan la pugna o dicotomía entre el bien y el mal: Kai-Kai, la serpiente maligna, que se enfrenta con Treng-Treng, la bondadosa.

    Las dicotomías del presidente son el signo que más ha caracterizado a Mauricio Macri, al menos, a poco de cumplir un año de su mandato, desde los primeros tiempos de su candidatura y hasta el lapso en que ha ejercido la primera magistratura del país. Y esto es así, créase o no, tanto en las cuestiones esenciales de gobierno como en las consideradas más pedestres.

    Como se recordará, uno de los principales spots de campaña del entonces candidato presidencial, expuesto en el coloquio de IDEA del año pasado, destacaba: “Espero que mi presidencia se juzgue por una Argentina con pobreza cero”. Sin embargo, cuando fueron publicadas las cifras de pobreza a finales de septiembre, del corriente año, el ahora presidente manifestaba: “Es obvio que el cumplimiento de la pobreza cero en cuatro años no es posible”, “Pero no vamos a faltarle el respeto a la gente diciéndole que hay menos pobres en la Argentina que en Alemania.”

    Al mismo tiempo, el excandidato aseveraba “soy católico” y continuaba diciendo pero “el budismo me ha ayudado mucho”. Monseñor Aguer, arzobispo de La Plata, oportunamente, fue muy crítico con las expresiones de Mauricio Macri. “Han aparecido en escena las ‘armonizadoras espirituales budistas’. Esto me ha extrañado mucho, y lo digo con todo respeto por la filosofía zen. Pienso que si el candidato que recurre a una ‘armonizadora’ es bautizado, católico, le resultaría más fácil y más barato ir a ver a un sacerdote, confesarse, y así poner en claro su propia conciencia delante de Dios”. Además, hacia fines del 2009, el líder del Pro decidió no apelar un fallo judicial que habilitó el casamiento de personas del mismo sexo, lo que generó gran tensión con la Iglesia, en general, y con el entonces cardenal Jorge Bergoglio, en particular. Tensión que volvió a sentirse en septiembre de 2012, cuando el gobierno porteño decidió reglamentar el protocolo habilitante para los abortos no punibles en el ámbito de la Ciudad.

    Si bien la supremacía de los argumentos de orden teórico es diferente y de más jerarquía que quienes actúan a la luz de la gente, el origen del conflicto al que refiero trata de las fuerzas contrapuestas que provocan el desarrollo de posturas contrarias, y pueden manifestarse en forma explícita o implícita en otras situaciones. Aquello que Erich Fromm llamó “Las dicotomías históricas”, las contradicciones en la organización consciente de la vida que dependen de la disposición del hombre para el logro de sus objetivos. Éste es el caso del ideario de los miembros del gabinete de Macri que ejecutan sinfonías diferentes: Sturzenegger y Prat Gay. Si la pieza es buena no hay mucho por mejorarla ni afectarla, pero si es mala, entonces, sobrevendrá la caída.

    Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, en tierras mapuches se levantó del mar una enorme serpiente que comenzó a gritar “kai, kai, kai”, con cada vez mayor intensidad y agudeza. Esta serpiente provocó primero una lluvia, que se transformó en tormenta, y luego un diluvio que inundó toda la tierra.

    Los nativos, ante el estupor y para salvarse, subieron a la punta de los cerros, pero cuando ya no podían subir más se oyó otra voz que venía desde el fondo de la tierra y decía: “Treng, treng, treng”. Era la serpiente bondadosa que venía en auxilio. Así comenzó una batalla entre Kai-Kai y Treng-Treng, mientras Kai-Kai chillaba cada vez más fuerte, Treng-Treng hacía temblar la tierra y la levantaba más y más. Luego de una feroz contienda, finalmente, Kai-Kai se cansó de pelear y derrotada se hundió en las profundidades del mar, no se la volvió a ver.

    Tal vez la sabiduría del pueblo originario mapuche esclarezca al presidente Macri y le ayude a sacar conclusiones. Al menos para poder determinar con justeza quién es Treng-Treng y quién Kai-Kai, en el fuero íntimo de su gabinete. Sólo así Treng-Treng podrá “salvar a los buenos, a los que saben ser valientes, pero también pacientes”.

    *Doctor en Economía

    Las dicotomías del presidente son el signo que más ha caracterizado a Macri, al menos, a poco de cumplir un año de su mandato.
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