Humo Negro, teatro desde el lugar del amor en Mendoza

El grupo sanmartinense representa a Neuquén en la 32 Fiesta Nacional del Teatro en Mendoza capital con “Quiero decir te amo”, obra sobre la que su director y actrices hablaron con “Río Negro”

24 may 2017 - 00:00
Comparte esta noticia

El cuarto día de la 32 Fiesta Nacional del Teatro en Mendoza capital, en Sala de la Nave Cultural, fue la primera de las cuatro presentaciones de “Quiero decir te amo”, de Mariano Tenconi Blanco, en la puesta del Grupo Humo Negro de San Martín de los Andes, seleccionada en la Fiesta Provincial de Teatro realizada en Neuquén.

La dirección de la pieza es de Juan Parodi y la protagonizan Jorgelina Balsa y Clara Miglioli, y habla sobre el amor, sus contradicciones y complejidades a través de la relación de una joven con un hombre que ve por azar en un accidente automovilístico y del cual se enamora. A poco de concluir la primera de las dos funciones del lunes, “Río Negro” dialogó con Parodi, Balsa y Miglioli.

Juan Parodi- Cuando recibí el texto de Mariano Tenconi, me encontré con un material que proponía un desafío enorme por la forma en que estaba escrito, por su estructura. Está bellamente armado, es hermoso, pero me pregunté ¿dónde estaba la teatralidad? (según Roland Barthes, es el teatro menos el texto, un espesor de signos y sensaciones que se construye en escena a partir del argumento). Lo iba leyendo y pensado en eso, y luego fue apareciendo...

Yo necesito un reto así para montar una obra.

P- Así comenzó y ahora están exponiendo el resultado en la Fiesta Nacional. ¿Cómo se desarrolló la transición?

JP- Fue un proceso particularmente diferente por muchos motivos, medio en la periferia de lo artístico. Yo me instalé en San Martín de los Andes a trabajar con las actrices, me alejé de mi casa, estaba viviendo en un lugar que no era mío. El teatro son las personas, pero también el contexto, el entorno. En principio era para mí como un gran salto al vacío y una gran incertidumbre, porque lo que había pensado debía enfrentarlo y costaba mucho.

El laburo en equipo y algunas dificultades que surgieron, caso concreto, encontrar un espacio para hacerla, intervinieron a favor. Decidimos montarla en el salón comedor del hotel Chapelco con su fisonomía y una estética en la que debíamos trabajar, pensar una puesta, una disposición.

Paralelamente el trabajo actoral era de mucha entrega, intenso, pero había que definir porque mi estadía ahí era breve... Y en un momento sentí que esos problemas empezaban a ser un anclaje muy fuerte, a darle al material la identidad que necesitaba y tenía su resonancia en la tarea con las actrices, lo más importante, lo vital en esta obra, sobre todo.

La identidad que hoy tiene la pieza no estaba en mi cabeza en el arranque. Como dije, fue un trabajo bien de equipo. Fue un tejido, una urdimbre que le dio homogeneidad a “Quiero decir te amo”.

Jorgelina- Y aquí estamos hoy. Fuimos enamorándonos del trabajo y después queríamos que se echara a rodar. Estar en Mendoza, tras haber pasado por el selectivo provincial, además de una enorme alegría, es la posibilidad de compartirlo con otros. Un acto de donación, de intercambio. Viendo la obra, la gente se conmueve, se emociona mucho y nosotras también. Cada función tiene ese momento muy amoroso y es lindo estar en una instancia nacional.

P- “Quiero decir te amo” me sugiere al menos dos alternativas. Primero, la imposibilidad de decirlo, quiero pero algo me lo impide. Y luego, el valor de expresar los afectos, de ponerlos en palabras...

Clara- Pensaba hace poco en mi abuela. La obra se sitúa en un pasado en el que no se decía te amo, te quiero, no se abrazaba para demostrar el amor. Para nada, estaba mal visto, daba vergüenza.

Siempre noté en ella la dificultad que tenía para comunicar sus sentimientos. Yo practiqué decírselo desde chica y le encantaba, pero empezaba a tartamudear porque quería corresponderme y no le resultaba fácil. Al final me lo dijo, qué lindo que nos queremos, ¿no?

Esta obra es tan conmovedora porque además es muy femenina y está buenísimo lo que sucede últimamente donde hay un acceso mayor al cariño y al afecto, y en el público reaccionan tanto mujeres como hombres.

Perfil
Humo Negro está en actividad desde 2003 en San Martín de los Andes. Comenzó a partir del deseo de montar la obra “Pradera en flor”, experiencia en la que se unieron Daniel Miglioli, María Luisa Peña y Sandra Monteagudo, a quienes se sumó Diego Piterman. Tarea que les permitió trabajar en el rol de productores e incorporó a Jorgelina Balsa, Claudia Lauscher y Jorgelina Fernández.
En la tercera edición del Provincial surgió la pieza “Beber Sal”, para la cual se convocó en la dirección a Fernando Aragón.
La siguiente obra de Humo Negro, “Presentes/Ausentes”, fue planteada desde el espacio de un café concert.