Selección de pintores contemporáneos en Bariloche

Enrique Burone Risso, Daniel Kaplan, Ricardo Celma, Agustín Viñas y Juan Lascano, cinco artistas de renombre que compartieron charlas y experiencias en Bariloche.

19 mar 2017 - 00:00
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Iniciada su estadía en el establecimiento hotelero El Casco, a instancias de su propietario Ignacio Gutiérrez Zaldívar –fundador de la galería Zurbarán-El Arte de los Argentinos–, Enrique Burone Risso, Daniel Kaplan, Ricardo Celma, Agustín Viñas expresaron su satisfacción por el encuentro del que participó además Juan Lascano. Cinco artistas cuyo renombre trascendió fronteras e integran el catálogo de la galería que compartieron charlas y lecturas en singular marco otorgado por el hotel que combina arte y naturaleza.

Visitantes y anfitrión hicieron referencia a la actividad conjunta mientras que Lascano, barilochense por elección desde hace más de una década, marcó presencia a través de paisajes, duraznos y tela blanca en etérea suspensión, entre los cuadros que acompañan el recorrido del huésped desde el ingreso.

Artistas contemporáneos que lograron imponer nombres y apellidos a estilos propios, “Enrique tiene la gran virtud de pintar la ciudad, vive en El Tigre y todas sus exposiciones son como viajes”, presentó Gutiérrez Zaldívar.

“Daniel tiene casi veinticinco años en Zurbarán, vivía en República Dominicana donde daba clases. Volvió a la Argentina cuando yo estaba escribiendo mi libro ‘Tango’, retornó al mundo de la milonga donde es casi profesional. Es el mejor pintor del tema en el mundo. Hicimos un concurso del que participaron mil seiscientas obras, ahí lo conocimos”, señaló.

Pintor realista, “caravaggiesco’, al taller que dicta Ricardo asisten más de cien alumnos y tiene lista de espera. Como cada dos años, éste le toca exponer”, y “Agustín es de La Plata, hiperrealista y su obra es muy original. Trabaja muñecos y personajes que mi generación no entiende pero mis hijos sí. Tiene gran suceso, es el más joven integrante de Zurbarán con una permanencia de ocho años”.

Gestor de la obra de Lascano desde 1986, Zaldívar anunció la asistencia del artista radicado en esta ciudad desde 2005 al encuentro con el que intenta recrear “charlas, discusiones e intercambio de opiniones” de antaño. “La idea es reunir un grupo una o dos veces al año para que pinten juntos”, informó.

Particular experiencia

Manifestar las sensaciones que prevalecen ante el paisaje representa “un desafío”, resumen los artistas. “Algo inesperado, porque uno en el taller tiene una rutina de trabajo, una especie de programa de cómo va a ser la obra. Unos más obsesivos, otros menos. Encontrarse con algo espontáneo y momentáneo” genera expectativas.

“Si bien no es algo que hacemos habitualmente, o la imagen que mostramos, no es que nos sea ajeno. Lo que va a salir, no podemos saberlo por anticipado, predomina la intencionalidad, la decisión con respecto a la composición”, señalan.

Coinciden en que en la pintura “ya no hay secretos”. Cada una de sus páginas en el sitio de la galería contiene videos de cinco minutos que ilustran la creación, “es impresionante ver qué diferentes son”, considera Gutiérrez Zaldívar.

Para Kaplan “cuando uno salva la cuestión técnica, empieza a primar lo que tenemos adentro. Ahí el ego no tiene sentido porque no hay competencia, el interior es único. La pintura es ermitaña, generalmente uno compite más con uno mismo que con cualquier otro”. Evalúa que la relación del artista ante “la sociedad que suele ser acelerada, no es empática. No hay tiempo de observar o contemplar, parte de la pasión es buscar el color, la composición, como respuesta pendular a esa tensión social”.

Apreciación a la que Viñas agrega que “depende del tipo de obra, alguna más de actualidad, otra formando parte de un mundo creado”. Licenciado en Biología con orientación en Ecología, remarca que “nos afecta. En alguna época pude combinar la pintura con la labor científica. Decidí por lo que más me gustaba, me ganó. Trabajé nueve años en mi profesión (hacía dibujos para paleontólogos en el Museo de La Plata, acota Gutiérrez Zaldívar), era lo que más se acercaba a lo que me gustaba hacer, que era dibujar”.

Daniel Kaplan y el tango
“Saco cientos de fotos, elijo y las recreo”, dice Daniel Kaplan, al ser consultado sobre su metodología de trabajo aplicada a desnudos y escenas milongueras que logran contagiar ambientes.
“Para pintar tango tenés que saber bailar, no alcanza con la foto ni con que vayas a la milonga de Almagro”, reafirma Ignacio Gutiérrez Zaldívar.
Bariloche

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