El Mercosur ya no se mira en el espejo europeo

Inmersa en profundos conflictos políticos como la posible salida británica y la crisis de refugiados que cuestiona su sistema de fronteras, la UE dejó de ser la referencia para el bloque sudamericano. Las negociaciones que vienen podrían limitarse a aspectos comerciales, en un replanteo del vínculo.

04 mar 2016 - 00:00
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Las múltiples crisis que enfrenta la Unión Europea (UE) cuestionan su valor como modelo del Mercosur para la integración regional y podrían afectar las negociaciones de libre comercio entre ambos bloques, señalaron analistas.

La UE, surgida de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, enfrenta los efectos combinados de tres crisis: económica, migratoria y de seguridad, sintetiza Nicolás Albertoni, experto de la Universidad de Georgetown (EE. UU.).

“La solución de esos tres problemas requiere recetas completamente diferentes entre sí, y los europeos están tratando de unificar esas opciones en una fórmula (...) que permita atender a todos esos problemas”, dijo Albertoni a la AFP desde Washington.

Y el Mercosur, formado actualmente por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, podría sacar las lecciones de ese proceso, rebajando las expectativas de la integración para construir “quizás algo más relativizado”.

“Es probable que esta crisis conduzca a un Mercosur de baja intensidad, un Mercosur más flexible, un Mercosur con otras reglas”, dijo a la AFP Mauricio Claveri, de la consultora Abeceb, con sede en Buenos Aires.

Después del riesgo de Grexit (salida de Grecia) a causa de la crisis de la deuda, la UE enfrenta ahora la amenaza de un Brexit, si los electores británicos se pronuncian en el referéndum del 23 de junio por una salida del Reino Unido del bloque.

“Nosotros no coligamos estados, nosotros unimos personas”, afirmaba Jean Monnet, uno de los padres fundadores de la UE. Pero esos ideales parecen en vías de extinción por desacuerdos en temas clave como el reparto de la ola de refugiados que llegan a Europa huyendo de la guerra en Siria o por la negativa del primer ministro David Cameron a acordar con trabajadores de otros países europeos las mismas ventajas sociales que a los británicos.

Otros analistas apuntan sin embargo que el Mercosur y otros procesos de integración regional ya estaban estancados, con o sin modelo europeo.

“Con independencia de la evolución de la UE, los procesos de integración regional en América Latina están en crisis” y evocar el modelo de la UE es mera retórica, afirma Carlos Malamud, catedrático de Historia de América y analista del Real Instituto Elcano, de Madrid.

“Desde el comienzo del siglo XXI, la integración latinoamericana apostó más por la concertación política que por el comercio y la economía, y eso suponía que la UE dejaba de ser un modelo de integración”, expuso Malamud.

La Alianza del Pacífico (Chile, México, Colombia y Perú) prefirió de entrada apostar por los intercambios comerciales, renunciando a otras ambiciones. “Si bien la Alianza del Pacífico recupera la centralidad del comercio y de la economía para la integración, este proyecto afecta a un número limitado de países y no se plantea ser más de lo que es”, declaró Malamud.

Para Claveri, la situación actual de la UE tendrá además “una incidencia en el proceso de negociación” entre el Mercosur y el bloque europeo, que comenzó en el 2000, fue suspendido durante seis años y retomado en el 2010. “En una situación de crisis es mucho más difícil que países como Francia y Polonia hagan concesiones en el tema agrícola”, afirmó.

Por su parte, Albertoni señaló que la UE está concentrada en sus propios problemas. “Haciendo un paralelo, diría que estamos en una situación parecida al juego del teléfono descompuesto: América Latina está llamando a Europa, pero Europa no atiende, concentrada en sus problemas internos”, dijo el experto de la universidad de Georgetown.

Una señal importante se verá en los próximos días. La alta representante de la Unión Europea, Federica Mogherini, visitará Buenos Aires el 9 de marzo con la intención de avanzar en las negociaciones. En Argentina, se entrevistará con el presidente Mauricio Macri y con la canciller Susana Malcorra.

El Mercosur y la Unión Europea se encuentran en una etapa crucial en las negociaciones, en la que resta tan solo intercambiar ofertas para una futura apertura de mercados. Si bien en principio estaba previsto que tal intercambio se hiciera en el primer trimestre de este año, tras una reciente visita del ministro de Desarrollo de Brasil, Armando Monteiro, a Buenos Aires, se decidió estirar los plazos al primer semestre. En su discurso de apertura de sesiones, Macri señaló: “Reimpulsamos las negociaciones con Brasil, Uruguay y Paraguay y las negociaciones con la Unión Europea. Cerramos conflictos con Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia”.

Con una velada referencia no explícita a Venezuela, Macri insistió en la importancia de reactivar el comercio regional y de ampliarlo con acuerdos extrazona que llevan más de una década de demora.

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