Inclusiones y deudas en las aulas

El análisis de 15 años de pruebas PISA del Cippec muestra no sólo avances y retrocesos en la calidad del aprendizaje. También críticas visiones de los alumnos sobre el proceso y un contexto social cambiante y con desafíos.

29 may 2015 - 00:00
Comparte esta noticia

Impecable. Éste es, como mínimo, el reconocimiento que merece el libro de Axel Rivas “América Latina después de PISA: lecciones aprendidas de la educación en siete países (2000-2015)”. Una investigación sostenida por un manejo riguroso, minucioso, del caudal de información de trece años de intensa exploración que, sobre los sistemas educativos del continente, logró el sistema de pruebas de rendimiento escolar.

Una de las reflexiones que emergen de la lectura de la investigación lleva directamente a la política, a la dirigencia argentina. Signada por formidables dosis de pereza intelectual y ajena a elevar su mirada rumbo a la ebullición de ideas que agitan al mundo académico y centros de investigación, no sorprende que el libro no tuviera eco en estos dirigentes ni en sus ejércitos de asesores.

De ser así –y seguramente será así–, dejarán de lado un inmenso capital sobre un quehacer cuya gravitación en la construcción de futuro huelga fundamentar.

Porque la investigación de Rivas pivotea –a modo de ligera síntesis– en un “estamos aquí, pero podemos estar mejor”. Rivas reconoce el salto que ha dado en la década última el interés de los Estados latinoamericanos por mejorar el funcionamiento de sus respectivos sistemas educativos. Este reconocimiento se sostiene en el tratamiento muy profesional de la mejor información existente sobre el tema. No hay miradas ni lecturas sesgadas en ese análisis.

Es más, la investigación destina, en idas y vueltas, todo un capítulo a desmenuzar cuánto ha avanzado el continente desde su ingreso, hace más de un cuarto de siglo promedio, a la democracia. Precaria en muchos sentidos, en deuda muy evidente en materia de distribución de ingresos y superación de problemas sociales.

Así, señala Rivas que la “estabilidad y la madurez democrática tuvieron derivaciones en la mejora de la ciudadanía política, ampliando los derechos a elegir y ser elegido bajo nuevas instancias de decisión colectiva. Sin una evolución lineal, con variados escenarios y retrocesos, la región logró mejorar sus niveles de institucionalidad democrática y calidad estatal”. Puede leerse con algunos reparos esta reflexión de Rivas, es opinable cierto perfil taxativo que le da al contenido.

La “década perdida”

Pero esto no implica déficit de verdad en la afirmación. Es más, el libro reconoce que no fue un camino fácil llegar a esta perfectible democracia. “Fue muy duro. Los ochenta, conocidos como la ‘década perdida’, fueron devastadores en términos económicos. El impacto de esa década en el orden económico de la región sobresale por la gran caída del PBI. La crisis de la deuda y los casos de hiperinflación en varios países hacia fines de los 80 marcaron la difícil transición en una etapa donde la democracia recién surgía o era todavía inestable y cargada de rasgos autoritarios”. Abunda en conocimientos y sólidas reflexiones y argumentos por parte de Rivas en el tratamiento de las características sociales, políticas, económicas de aquellos años.

En adelante, la investigación trabaja sobre las evaluaciones PISA realizadas en el continente a lo largo de doce años. Los claros y oscuros de los sistemas educativos. Insertos, por lo demás, en las mudanzas culturales, las mutaciones sociales e incluso temas como el impacto del creciente desequilibrio demográfico que signa al continente.

Es imposible resumir en una nota periodística el conjunto de tópicos que evalúa el libro de 350 páginas, lectura que forma opinión.

Pero cabe sí señalar que Rivas y los centros de pensamiento y profesionales que lo acompañan en el tratamiento del tema ofrecen alternativas para mejorar el funcionamiento de los sistemas educativos del continente.

Una oferta en que la acción del Estado es ariete para optimizar el funcionamiento del sistema. Y oferta en la que se marcan pasos para reivindicar el rol del docente.

Hoy “Debates” hace hincapié en algunos de los problemas que enfrenta el sistema. Sólo algunos.

Porque quizá, sin el conocimiento de ellos, no hay mejora posible para nuestros sistemas educativos.

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día” Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.