El imprevisible Depo, a salvo del naufragio

02 ene 2018 - 13:10
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Caso extraño este de Deportivo Roca. Cada campeonato que comienza en el Federal A que lo cobija, suele asemejarse a un libro viejo al que sólo se le conoce el prólogo y las primeras páginas, pero que los tiempos han deshojado el final. Sin embargo, hay algo o alguien que le escribe año a año el desenlace y el barco naranja, por una cosa u otra, se salva del naufragio.

Es imprevisible y difícil de imaginar lo que pueda pasar con el Depo en el 2018. En las sucesivas temporadas desde 2014, año que comenzó a incursionar en la tercera categoría del fútbol argentino, Roca se ha preparado para competir con el objetivo primordial de mantener la plaza, pero la dinámica impensada de la pelota lo ha llevado a terminar las campañas sin mirar la tabla de abajo, salvo el año pasado donde estuvo más comprometido.

Hacer una proyección sobre el andar del fútbol naranja puede resultar azaroso. Por presupuesto, plantel y falta de apoyo oficial, la versión 2017/18 del Depo lo ubicaba peleando por no caer en los últimos ocho cupos que dejarán la categoría al final de la temporada. Pero el fútbol tiene esos milagros inesperados, como el que entregaron los jugadores dirigidos por Mauro Laspada.

Desde que el Naranja superó en el Maiolino a Cipolletti por 3-1 el último 15 de noviembre, el equipo se revitalizó y generó la pócima que lo haría casi invencible hasta el final de la fase regular: ganó cuatro de los últimos cinco juegos y se metió en la fase campeonato e irá por un lugar en el próximo torneo de la B Nacional. Un sprint impresionante que echó por tierra toda previsibilidad: el fútbol no tiene lógica y este Deportivo Roca mucho menos.

Ante estos antecedentes, sería al menos imprudente desacreditar lo que pueda hacer el Depo ante varios de los mejores equipos de la categoría. A los conocidos de la primera fase ya les ganó a dos (Ferro de Pico y Villa Mitre) y de visitante. El restante (Alvarado) se llevó un empate sin merecerlo de Roca y en esta segunda fase deberá volver a visitar el Maiolino.

La levantada final de la fase regular resultará de antecedente válido para enterrar los temores que pudiera tener ante rivales de la talla de Gimnasia de Mendoza, Estudiantes de Río Cuarto, Desamparados o Universitario (San Luis), equipos con los que competirá en la segunda fase. Si para el 2018 soluciona los problemas de billetera que amenazan con alterar su rumbo, estará para grandes cosas.

¿Alguien se atreverá a afirmar lo contrario?

La levantada final de la fase regular resultará de antecedente válido para enterrar los temores que pudiera tener Roca ante rivales de peso en la categoría.