WASHINGTON (AP).- Los principales diplomáticos de Estados Unidos y Rusia trataron ayer de restar importancia a temores de un renacimiento de la Guerra Fría luego de varios días de acusaciones y recriminaciones. Pero la secretaria de estado Condoleezza Rice y el canciller Serguei Lavrov no pudieron echar a un lado desacuerdos sobre un propuesto sistema norteamericano de defensa antimisiles en Europa.
Lavrov escribió en el Washington Post que declaraciones recientes del presidente ruso Vladimir Putin han sido ampliamente malinterpretadas. ``A juzgar por la reacción de periodistas occidentales, uno pensaría que el presidente ruso desea desatar una ola de retórica antinorteamericana para iniciar otra Guerra Fría'', escribió Lavrov. Rice también negó que la retórica vaya a llevar a los dos países a las tensiones de la Guerra Fría.
Putin dijo en una conferencia en Alemania este mes que Estados Unidos ``ha rebasado sus fronteras nacionales en todo sentido'' y está promoviendo una carrera armamentista mundial.
Sus declaraciones subsiguientes mencionaron preocupaciones acerca de un propuesto sistema norteamericano de defensa antimisiles en Europa que incluiría instalaciones en dos ex aliados soviéticos Polonia y la República Checa. Pero Rice dijo que las objeciones rusas al sistema de defensa antimisiles son injustificadas.