NEUQUEN (AN).- Dos comercios de la galería "Patio del Alto", ubicada en pleno centro de esta ciudad, fueron robados ayer a la mañana. Los ladrones intentaron ingresar a un tercer local pero no pudieron: sólo forzaron la cerradura.
Los ladrones se llevaron 400 pesos, pero curiosamente dejaron intacta mercadería de valor.
A las propietarias de los negocios afectados las desconcertó el hecho de que la reja del acceso a la galería no tiene signos de haber sido forzada y que sólo se violentaron las puertas de los locales que no cuentan con alarma.
El robo fue denunciado por un grupo de obreros que acudió a la galería ayer, a las 8, para realizar refacciones en la confitería del primer piso. Los trabajadores dejaron algunas herramientas en el patio interno del centro comercial y salieron a buscar otras. Cuando volvieron, una hora más tarde, notaron que dos locales estaban abiertos y dieron aviso de inmediato a la policía.
Sin embargo, fuentes de la comisaría Primera aclararon ayer que es posible que el robo sucediera el sábado a la tarde, dado que los propios obreros manifestaron que no podían asegurar que las puertas estuvieran cerradas antes de salir a buscar las herramientas.
La galería está ubicada sobre la avenida Argentina al 300, en pleno centro de la ciudad, al lado de la municipalidad. Aunque el complejo edilicio tiene un patio interno a cielo abierto, el acceso a los locales por los techos es muy difícil, y la entrada que da a la calle permanece clausurada los fines de semana por una reja.
Los operarios declararon que, al salir, cerraron con llave el portón de ingreso y que lo encontraron en el mismo estado al volver, sin marcas de violencia.
A raíz de ese dato, las comerciantes damnificadas sospechan que los delincuentes tienen algún tipo de vinculación con el centro comercial. Una de ellas, Norma, dueña de una tienda de lanas, planteó que "es todo muy extraño, porque no se puede explicar cómo entraron y porqué, al menos en mi caso, no se llevaron nada del negocio".
El otro comercio violentado es una tienda de lencería fina. Su propietaria, Graciela, indicó que "a mí se sacaron el cambio de la caja, que serán unos 400 pesos como mucho, pero no tocaron la mercadería pese a que cada cajita
cuesta unos 80 pesos; quizás no les interesaba la plata sino amedrentarnos".
Además, hay un tercer local -una peluquería- donde luego se detectó que la cerradura estaba parcialmente destrozada, aunque la puerta no había sido abierta.
Un elemento que llamó la atención a las víctimas del robo es que ninguno de los comercios con sistema de alarma tenía signos de haber sido violentados por los ladrones.
Además, los tres locales que los malvivientes evitaron son los únicos que disponen de un guardia privado, que contrataron en conjunto los dueños de esos comercios. La custodia del lugar es de lunes a sábado.