Como consecuencia de la caída de la hipótesis de conflicto con países vecinos y la renovación de su doctrina militar, el Ejército argentino le propuso al gobierno de Kirchner, como una de sus tareas fundamentales hasta el año 2025, asumir la protección de los recursos naturales, especialmente de agua dulce.
De prosperar la iniciativa, originará la modificación de los actuales planes militares, el cambio de ubicación de los comandos de los tres cuerpos del Ejército y la creación de unidades menores en un período de tres años. Se privilegiará ahora mayor cercanía de los centros de comando militar de las reservas de aguas en el litoral (Acuífero Guaraní) y la Patagonia (lagos y hielos cordilleranos).
El vocero del Ejército Jorge Bernetti dijo ayer a la agencia de noticias estadounidense AP que la propuesta deberá ser considerada por el Consejo de Defensa Nacional (Codena) y finalmente aprobada por el gobierno, lo que todavía no ocurrió.
El diario "La Nación" informó en su edición de ayer que el ejército elaboró "un trabajo teórico que proyecta las posibles amenazas hasta el año 2025'' y que en él se sostiene que "la posibilidad de conflicto con otros Estados por la posesión de recursos naturales es altamente probable". Esta especulación no alcanza a los países limítrofes, sino a otros del primer mundo que tienen problemas para abastecer a su población con agua, recurso que aquí abunda.
El Centro de Militares por la Democracia Argentina (Cemida) afirmó este año que la supuesta actividad de grupos terroristas en la Triple Frontera (entre Argentina, Brasil y Paraguay) fue un pretexto de Washington para aumentar su presencia militar allí y "apoderarse silenciosamente del Acuífero Guaraní", a través del proyecto de conservación.
A partir de la restauración democrática de 1983 y en especial desde que en 2003 asumió el gobierno el presidente Néstor Kirchner, las fuerzas armadas abandonaron las tradicionales "hipótesis de conflicto'' elaboradas hace más de un siglo, basadas en posibles enfrentamientos con países vecinos, particularmente Brasil y Chile.
"El eje de los estudios del Ejército está colocado en la reserva de agua dulce subterránea conocida como Acuífero Guaraní, que abarca 220.000 kilómetros cuadrados en la Mesopotamia argentina, más de 800.000 kilómetros cuadrados en Brasil y sectores en Paraguay y Uruguay''.
Un general no identificado declaró a La Nación que "ese será el tipo de conflicto que podemos tener'', en referencia a posibles amenazas contra el Acuífero Guaraní.
Dentro del nuevo giro doctrinario que pretende institucionalizar el Ejército, la Patagonia y su zona cordillerana cobran también vital importancia: allí, en sus hielos, se encuentra otra reserva de vital importancia a la que consideran necesario proteger. (R. Central y AP)