SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El director del hospital zonal de Bariloche, Felipe De Rosas, aseguró que el volumen de residuos patógenos emitido por el centro sanitario en enero pasado fue de 3.100 kilos, cuando seis meses antes había llegado a un pico de 6.500.
La reducción no se explica -desde ya- por una menor actividad del nosocomio. De hecho muchos de los servicios están desbordados. Es consecuencia de una campaña interna para evitar que la basura común vaya a las mismas bolsas que los desechos contaminados, a los que se aplica un tratamiento especial.
Los controles internos se ajustaron luego de comprobar que una abundante cantidad de yerba, papeles y restos de comida terminaban en la bolsa roja de patógenos, que una empresa privada retira periódicamente para su incineración y disposición final.
Por este servicio Salud Pública paga un importe de 4,05 pesos por kilo. De modo que el gasto mensual para el hospital de Bariloche bajó de 26.325 a 12.355 pesos.
De Rosas explicó que la provincia cubre el costo de 3.000 kilos mensuales y el excedente debe ser afrontado con presupuesto del hospital.
Aun así el dinero que invierte Salud en la incineración de sus residuos patógenos no deja de ser abultado, habida cuenta que el hospital cuenta con un horno que está inactivo y cuya compra e instalación (que data de 2001) costó más de 60 mil pesos. De Rosas reconoció que si el horno propio funcionara tendría "costo cero", salvo el combustible y el mantenimiento periódico.
Admitió también que el precio pactado con la contratista es elevado, al punto de que "cuando la yerba cae en esas bolsas sale más caro eliminarla que comprarla".
Dijo que tomaron la decisión de no incinerar más en el hospital por razones ambientales y que el sistema se pudo optimizar con la reducción en la cantidad de patógenos, que iniciaron tras verificar que "estaban largamente excedidos de los estándares por cama ocupada".