Las funciones de los gobiernos municipales, corporizados a través de la figura de sus intendentes, ha sufrido modificaciones en el tiempo. Podemos llamar intendentes de primera generación a aquellos que hasta los años '80 tenían por función brindar los servicios básicos, hermosear la ciudad, efectuar la urbanización y algunas otras. En los años '80, y debido a la crisis instaurada después que comenzó la política neoliberal de Martínez de Hoz, se le agregó la necesidad de atender la cuestión social (aparecen las Secretarías de Acción Social): intendentes de segunda generación. En los años '90, la profundización de las políticas neoliberales (descentralización, desregulación, tercerización) traen aparejadas nuevas funciones de los gobiernos municipales: atender la cuestión ecológica, el desarrollo local, insertar el territorio en la globalización. Son los intendentes de tercera generación.
El domingo hay elecciones para un nuevo gobierno municipal en nuestra hermana mayor: Roca. Me permito inmiscuirme en la discusión de esa comunidad respecto de quién será su líder durante los próximos cuatro años, sobre la base de mi experiencia y conocimientos, y dada la importancia de Roca en el entramado político provincial.
A la distancia y atendiendo a los objetivos propuestos en la propaganda escrita, oral y televisiva de cada candidato, puedo delinear claramente cuál sería el candidato que le convendría a Roca. Los parámetros modernos del discurso político deberían ser los que hablan de los intendentes de tercera generación: además de hermosear la ciudad, urbanizarla, atender la cuestión social, brindar con eficacia los servicios básicos, el mejor candidato es el que puede atender la cuestión ecológica, el desarrollo local, insertar la ciudad en la globalización, tanto por conocimiento como por convencimiento y capacidad de gestión.
Por lo que pude ver y escuchar, quien reúne esos requisitos es José Luis Rodríguez.
Que Dios ilumine a los habitantes de Roca y sepan elegir quien los pueda liderar en ese salto al futuro que están esperando.
En esta oportunidad, queremos agradecer a cada uno de los integrantes del Centro de Hemodiálisis de la ciudad de General Roca, sito en calle San Juan, por la atención y el cuidado brindado desde hace 25 años a nuestro querido Conrado González (el cual nos ha dejado este 21 de setiembre); y también a todo el personal del hospital Francisco López Lima de la misma ciudad, por lo realizado en estos últimos días de vida de nuestro amado Conrado.
Desde ya muchas gracias a ambas instituciones por su excelencia y profesionalismo, sabemos que es posible que con amor, vocación y servicio se hace posible brindar una buena salud para todos.
Es nuestro orgullo provincial por el nivel académico de los profesionales que egresan.
Por eso, es muy triste leer o escuchar a través de los distintos medios de comunicación que cada vez son menos los que pueden ejercer libremente su voluntad de estudiar, ya que siempre por uno u otro motivo surgen protestas o desacuerdos entre los que integran los centros de estudiantes. Quizás algunos de sus reclamos sean verdaderos, pero no se debería interrumpir el desarrollo normal de la institución. Ellos no se dan cuenta, pero no solamente perjudican a la masa estudiantil sino también a ellos mismos. Sus reclamos tienen que ser abordados desde otro ámbito, donde no se perjudique a nadie. No deben olvidar que ellos también son futuros profesionales y que hoy no se dan cuenta del tiempo perdido por la juventud que los acompaña.
Pero, deben recordar que el tiempo para todos es el mismo, que todo pasa muy rápido y pueden quedarse en el camino sin llegar a una meta final.
Tenemos fe que todo esto se revertirá y que nuestra universidad volverá a ser la fuente de estudio y perfeccionamiento que todos los neuquinos anhelamos.
Grupo de jóvenes que quieren estudiar con libertad.
En estos días tan agitados de campaña política uno puede sacar varias conclusiones. Primera, que por fin los vecinos de Roca podemos saber en qué se gasta el dinero de nuestros impuestos: en publicidad, como la que en los últimos días Soria repartió por todo medio posible, cada obra suya debería incluir el costo del cartel (de enormes dimensiones y siempre colocado en lugares estratégicos, por más que la obra en cuestión esté a unos cuantos metros, no sea cosa que el letrero no sea visto).
Creo que la publicidad de campaña debería surgir del bolsillo del intendente o del partido que lo patrocina (si es que lo hay) y no de los vecinos o del dinero del municipio. Es demasiado que un presupuesto se multiplique el 1.000%, podríamos destinar ese dinero para los comedores infantiles, escuelas, jardines, fundaciones, etc.
Segunda conclusión: nuestros políticos no entendieron la frase "predicar con el ejemplo". El lunes 24/09 tuve la suerte de cruzarme al intendente de la ciudad paseando por un céntrico café, alrededor de las 11:20 hs, según sus dichos él trabaja hasta las 13 hs en el municipio; aclaro, no es la primera vez que lo encuentro en horas de la mañana "paseando" por distintos sectores (no justamente en su lugar de trabajo). ¿No fueron ellos (los dirigentes del FpV) los que denunciaron a Saiz por tomar café y demás? Parece claro que el intendente no sabe predicar con el ejemplo, de ser así y si nuestros jóvenes copiasen las acciones de Soria serían todos unos maleducados e insolentes. Tercera conclusión: por un voto son capaces de todo; el jueves 20/09 en el recital por la Fiesta del Estudiante, en la ex Valle Fértil, se utilizó a los adolescentes con fines políticos, repartiendo remeras, gorras y demás de la campaña de reelección del intendente. Creo que esas actitudes y manejos no son los que los padres ni los chicos desean cuando van a festejar su merecido día. En otros años (aún siendo el municipio quien organizaba la fiesta) no ocurrió. Es una cuestión de moralidad y dignidad política. Nuestros jóvenes deben ser tenidos en cuenta para otras cuestiones y no para fines políticos.
Agradezco al diario "Río Negro" dicho espacio. No todos los medios de esta magnitud prestan un lugar semejante para los ciudadanos, sin cobro alguno.
En la sección Opiniones del pasado 13 del corriente, el docente e investigador de la Universidad Nacional de Córdoba, Roberto F. Bertossi, escribió sobre la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) destacando los "efectos virtuosos" y "la felicidad de los argentinos, para el bien de todos y el mal de ninguno" que derivan del comportamiento socialmente responsable de las empresas.
Al respecto deseo por este medio manifestar lo siguiente: el concepto de la RSE se presenta como un "compromiso social" por parte de las empresas de respetar e impulsar los derechos humanos, laborales y medioambientales de acuerdo a normas establecidas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de la suscripción al "Pacto Global" auspiciado por este organismo internacional y que en nuestro país se denomina "Documento de Adhesión al Pacto Global en Argentina" y cuya "unidad ejecutora" a nivel local es el Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria (IARSE).
Entre las principales empresas que suscribieron se destacan entre otras, Techint, Repsol-YPF, Telefónica, Acindar, Ledesma, Grupo Arcor, TVB (ex Jabón Federal), Coca Cola, etc., todas ellas miembros de "Oro" del IARSE (la categorización que realiza el IARSE entre sus miembros de "oro", "plata" y "bronce" se corresponde con la cuota dineraria anual que abona cada una de estas empresas: "Oro" $ 3.600; "Plata" $ 1.800 y "Bronce" $ 900).
Además de estas "normas", abundan las declaraciones de principios, códigos de conductas e incluso leyes que hablan del respeto de los derechos humanos, laborales y medioambientales. De hecho, estas normas sobre las responsabilidades de las empresas trasnacionales ya están contempladas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.
Es oportuno destacar que, a contrario de lo expresado por el señor Bertossi de que estamos ante un nuevo "paradigma empresario", lo que en realidad existe por parte de las empresas es un nuevo "paradigma del marketing" y a decir verdad, la vieja idea de "humanizar el capitalismo" se ha mostrado históricamente inviable porque las empresas no organizan la producción en base a las necesidades sociales sino en base a la perspectiva de realizar ganancias, y cuando la tasa de éstas decrece no dudan en despedir trabajadores, disminuir salarios, retirar el capital.
Usted podrá comprar todos los maravillosos productos que elaboran las empresas socialmente responsables, para beneficiar a la sociedad... pero sólo si puede pagarlos.
Hace alrededor de un mes, en mi hogar fui acosada por la policía y un hombre que no conozco, acusándome de una extraña agresión. A este hombre no lo conozco y es mucha mi indignación porque usted señor me está haciendo un daño moral, ¿por qué lo hace? ¿necesita plata? ¿quién lo mandó? Necesito que me aclare usted y la Justicia de qué se trata todo esto, quiero pruebas contundentes y reales, hora, día, tiempo y forma, ¡si las hay! Pido a la Justicia que me den la oportunidad de defenderme. Este hombre miente y calumnia, yo se los puedo demostrar.
Soy responsable de mi trabajo digno, y que lo hago con vocación y corazón en forma personalizada, es mi único medio de trabajo para vivir.
La justicia de Dios es justa y espero que la Justicia de la ley también lo sea, para el acusador que miente. Pido que la Justicia actúe con claridad y rapidez.
Por último, expreso mi agradecimiento a todas las personas que me apoyan moralmente y que bien me conocen, y a todos los médicos que también me conocen y me enseñaron a ser una buena profesional, en especial al doctor Cristóbal, doctores Mura, familia Gómez, Baraldiu, Cibura, Lillo, etc.
Y a los que "no", les digo que cuando el barco se hunde las primeras en huir son las ratas. Una buena convivencia no contamina el ambiente sino que hace una buena convivencia.