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El caso
El diario durante
años recibió publicidad oficial
del Gobierno de la Provincia de Neuquén
y de todas las dependencias descentralizadas.
Esa publicidad consistía en una pauta,
que prácticamente rondaba mensualmente
igual cantidad de dinero. Jamás se
condicionó la línea editorial
del diario, por ningún Gobierno de
turno. Por un lado se brindaba un servicio
y se cobraba por el; por otro, se construía
un modelo de prensa libre, con una política
editorial independiente.A fines
del año 2004, el Gobierno de turno,
se molesto por una investigación
periodística relacionada con un presunto
caso de corrupción que afectaba al
propio Gobernador y, canceló de manera
general, toda la pauta de publicidad oficial
que recibía el diario. Incluso se
enviaron al diario diversas notas
del Banco de la Provincia y de la Lotería
Provincial, anunciando el cese de la pauta.
Empreas
en marcha, riesgos
Si bien se trata
de un diario de la Provincia de Río
Negro, nuestro periódico tiene gran
circulación en la Provincia de Neuquén
y desde hace muchos años, cuenta
con varias oficinas comercial, brindando
trabajo e información independiente
a muchos neuquinos.Esa decisión
del Gobierno de Neuquén, pretendía
colocar en riesgo la continuidad de la empresa
y por ende, buscaba condenar al desempleo
y a la falta de información fidedigna,
a miles de neuquinos.El Directorio
de Grupo Editorial Río Negro, decidió
asumir los costos empresarios, financiando
con recursos propios la empresa en marcha
y, soportando los riesgos. De esta forma
se apostó por continuar con la circulación
del diario en el territorio de la Provincia
de Neuquén.
El juicio
Se tuvieron que
tomar varias decisiones sobre la estrategia
jurídica más apropiada para
revertir la situación.
El punto liminar
fue cómo lograr, que el poder político
de turno no influenciara el ánimo
o el espíritu del o los Magistrados
que debían resolver la futura contienda.De
allí que se optó por una acción
de amparo directa contra el Gobierno de
la Provincia de Neuquén, pero sustanciada
ante los Jueces de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación, en el marco de la Ley
16.986.
Eso fue posible,
gracias a que el diario se edita e
imprime en la Provincia de Río Negro,
con lo cual por aplicación del art.
116 de la Constitución Nacional,
al tratarse de una demanda “entre
una provincia y los vecinos de otra”
se logró la intervención directa
del máximo órgano de Justicia
de la Nación.
El primer escollo,
fue evitar que la competencia originaria
de la Corte no fuera cuestionada. Se logró
dictamen favorable del Procurador y la Corte.
El segundo escollo,
fue luchar contra el tiempo. La ley de amparo,
prevé que la sentencia haciendo lugar
a la acción o rechazándola
debe dictarse dentro de las 48 hs de instaurada
la acción, si no hubiere prueba que
producir ( art. 8 “ in fine”
de la Ley 16.986) o, dentro de los tres
días de decepcionada la prueba, que
debe producirse dentro de los tres días
( arts. 9 y 11 de la ley citada).
Esos plazos no
se respetaron y el Gobierno de Neuquén,
fue consciente que sostener la empresa en
marcha significaba una verdadera complicación
para la economía del diario. De allí,
que todo durante todo el tiempo que duro
el juicio se pretendió demorar el
dictado de una fallo definitivo. Presentaron
evidencias acerca de que reanudaron las
contrataciones de publicidad con el diario,
pidieron peritajes contables, etc.
Como queda dicho
el paso del tiempo fue un factor determinante,
a lo largo de todo el juicio. Lamentablemente,
el paso del tiempo actuaba de manera negativa
en la economía del diario.
La herramienta
escogida – la acción de amparo
- debía dar resultados en pocos días
y tardó más de cuatro años.
Ínterin,
se trató de paliar las tardanzas
buscando el dictado de una medida cautelar
que retrotrajera la situación al
momento previo al cese de la publicidad.
Lamentablemente, la Corte no hizo lugar
a ese planteo y condenó a la editorial,
a esperar el fallo definitivo.
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