SEBASTIÁN BUSADER
sbusader@rionegro.com.ar
JOAQUÍN PERALTA
jperalta@rionegro.com.ar
NEUQUÉN (AN).- La muerte de Diego Zilli encendió la alarma. La imprudencia del fisicoculturista santafesino, radicado en Cipolletti, colocó otra vez a los gimnasios y los clubes en el centro del debate. Y elevó a la superficie una problemática no exenta de peligros: en este ámbito lo que sobran son irregularidades, desde chicos pequeños que hacen pesas hasta "profesores" sin título, pasando por lugares que funcionan en forma clandestina.
La preocupación va en incremento, sobre todo en las esferas gubernamentales.
Datos que aclaran el panorama: los autoridades de Deportes saben que en Neuquén funcionan no menos de 150 gimnasios, aunque sólo 95 presentaron la documentación que exige para funcionar la ordenanza 7.752/97. Y entre los "regulares", 18 no cumplimentaron algunos de los requerimientos de la norma.
¿Dónde están los demás? En el garaje de viviendas (muchas del oeste), en salones escondidos, en clubes que se niegan a cumplir con lo que dispone la ley.
En la mayoría de los clubes las irregularidades están a la orden del día. El caso paradigmático es el de Independiente de Neuquén, que al menos durante este año fue intimado tres veces para presentar su "plan de acción": el 26 de abril, el 15 de agosto y el 24 de setiembre,
mediantes las actas 114, 170 y 204. Para que el "plan de acción" sea aprobado debe detallar cómo se trabaja en cada disciplinas, que deberán monitorear profesores de educación física. La dirigencia 'roja' recién lo presentó el lunes, aunque aún no recibió el okey.
"Lo que pasa es que nos hemos encontrado con clubes donde trabaja gente no capacitada. No se puede hacer correr a un chico de 12 años 10 kilómetros", señaló una fuente comunal.
También El Biguá, Hwarandang y "Tandihu" están al tope
de las intimaciones. "Hay instituciones que tienen padrinos, por eso no les dan bolilla a las intimaciones. Y la verdad es que estamos atados de pies y manos", insistió.
Es más, la mayoría de los clubes neuquinos fue notificada por la comuna, pero pocos presentaron la documentación completa.
Los inspectores han encontrado todo tipo de irregularidades, desde gimnasios que no cuentan con un "Plan de Acción firmado por un profesor o licenciado en Educación Física" hasta otros manejados por personas que nada co
nocen de la actividad. "También detectamos profesores de educación física truchos, que ya denunciamos en Educación", informó otra voz oficial.
Zilli murió el lunes 13 de este mes, en Bariloche, después de competir en el "Gran Prix" lacustre y luego de comer 19 variedades de comida y 14 postres.
Más tarde se sabría, de boca de autoridades del hospital "Ramón Carrillo", que el deceso también tuvo que ver con una sobredosis de insulina, la sustancia que amansa la diabetes y que utilizan en el culturismo como un esteroide.
En ese momento fue uno de los temas de la semana, más en los gimnasios. Muchos deportistas no entendieron la imprudencia de Zilli, sobre todo porque era profesor de educación física. A la vez se preguntaron por los controles médicos que nunca les exigieron.
Lo cierto es que, en Neuquén, el artículo 8 de la ordenanza 7.752/97 señala que todos los usuarios deberán contar "con una ficha técnica o médica de antecedentes, donde constará plan de acción de actividades físicas y un certificado de apto médico para estas prácticas".
Aquí lo raro del caso es que se cumpla con la regla. Es decir, que se requiera un examen de estas características. Es más, inspectores municipales han encontrado "a chicos de 11 ó 12 años haciendo pesas, una verdadera locura", señaló otra fuente calificada.
A los dueños de los gimnasios se les ponen los pelos de punta cuando escuchan hablar de anabólicos o esteroides. Nadie sabe de consumo, menos de venta.
El hermetismo es total. Pero las autoridades neuquinas no descartan que exista un mercado negro que tenga como clientela dilecta el fisicoculturismo.
El titular del colegio de farmacéuticos de Río Negro, Hugo Fasano, aclara que los anabólicos son de ventas con recetas y que generalmente son utilizados para mejorar la estructura muscular, pero de personas de la tercera edad.
"Leí la noticia sobre la muerte de Zilli. No lo conocía, pero tampoco me sorprendió. Dicen que en esa actividad muchas veces se pasan de 'rosca', aunque en mí caso sólo les he vendido (a fisicoculturistas) vitaminas".