WASHINGTON (AFP) - El presidente estadounidense, George W. Bush, reiteró el martes que existe un peligro nuclear iraní y mantuvo la posibilidad de recurrir a la fuerza contra la república islámica, pese a la publicación de un informe oficial que minimiza ese riesgo.
"Irán fue peligroso, Irán es peligroso e Irán será peligroso si detenta los conocimientos necesarios para fabricar un arma nuclear", dijo. "La mejor diplomacia, una diplomacia efectiva es aquella en la cual todas las opciones están sobre la mesa", añadió.
Bush habló al día siguiente de que la National Intelligence Estimate (NIE) -el organismo que coordina las dieciséis agencias norteamericanas de espionaje- afirmara que el programa iraní de armas nucleares había quedado congelado en 2003. El reporte sugiere que Teherán es más permeable de que lo que se creía a las presiones diplomáticas internacionales y calificó la retórica de Washington sobre la situación de exageración que ya dura por lo menos dos años.
Preocupado por la posibilidad de que el NIE pudiera obstaculizar los esfuerzos de su gobierno por lograr la aprobación de una nueva serie de sanciones de la ONU contra Irán, Bush dijo que había telefoneado al presidente de Rusia, Vladimir Putin, para plantearle que ahora no era el momento de volverse atrás. "Nuestras políticas siguen siendo las mismas. Yo veo un peligro, y son muchos en el mundo los que ven el mismo peligro. Este reporte no es para decir 'bueno, vamos a tranquilizarnos y dejar el tema'", declaró. "Yo veo este reporte como una señal de advertencia de que ellos tuvieron el programa y lo suspendieron. Es una señal de advertencia porque pueden reanudarlo", dijo Bush.
El presidente estadounidense observó que el NIE había encontrado lo que llamó "estrategia del palo y la zanahoria" con Irán para obtener resultados, pero declinó ofrecer un paquete internacional de beneficios diplomáticos y económicos a Irán
Por su parte, Irán dio la bienvenida al informe y estimó que la ONU debería cerrar este expediente . "Nos alegramos cuando países que tenían preguntas sobre el asunto, cualesquiera que fueran sus motivaciones, corrigen su punto de vista", declaró el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki . Su portavoz, Mohammad Ali Hosseini, considera que "la consecuencia legal de este informe es que el envío del expediente iraní al Consejo de Seguridad (de Naciones Unidas en el 2006) era ilegal".