El futuro ministro de Economía, Martín Lousteau, salió ayer a dar explicaciones a las entidades rurales dejando en claro su aval sobre lo actuado hasta ahora por el gobierno nacional.
Del discurso se pueden desprender las siguientes conclusiones:
" En primer lugar, Lousteau dio carta abierta a la política de precios del cuestionado Guillermo Moreno, dando así una nueva señal de continuidad para la futura política económica a implementar por el nuevo
gobierno.
" Intentó explicar que esta nueva baja sobre el litro de leche que recibirán los tamberos de la industria láctea permitirá revertir la crítica situación por la que hoy atraviesa la actividad. Lejos de esta realidad, la nueva medida tiende a proteger a la industria y dar un mensaje a la sociedad de que los precios no se moverán. Es decir, vuelve a existir una transferencia de recursos del sector productor hacia la industria y el consumidor.
" El gobierno insiste en buscar "apoyo popular" con medidas poco efectivas, ya que cualquiera que tenga posibilidad de ir a un supermercado no puede dejar de observar que los precios de los lácteos -pese a todos los acuerdos firmados- siguen creciendo, superando holgadamente los indicadores que muestra el INDEC.
" El futuro ministro intentó dar una explicación poco seria sobre las retenciones, señalando que los ingresos generados por este tributo son para mantener equilibrada la economía y que estos recursos vuelven a los distintos sectores que aportan a través de subsidios. El dato de la realidad: sólo el 5% de las retenciones totales volvieron al campo.
" Y por último, está claro la poca fuerza que tiene -y tendrá- la Secretaría de Agricultura sobre decisiones de fondo para el sector. De Urquiza se mantendrá con su tradicional rol protocolar y sin ningún poder político en el próximo gobierno de Cristina Kirchner.