La actualización de los valores de los inmuebles es un postergado objetivo del Estado rionegrino. El último se remonta a 1997.
Después se diseñó y se ejecutó en forma parcial un ambicioso programa que se centraba en fotos aéreas, las que permitirían la detección de construcciones, mejoras y la revisión del padrón inmobiliario.
Por su costo en dólares, ese complejo plan se derrumbó en el 2002 con la devaluación, y Hacienda comenzó a actualizar, a partir de un diseño de Catastro y del releva