Las intensas negociaciones realizadas durante toda la jornada de ayer no fueron suficientes y anoche, al cierre de esta edición, las clínicas privadas de Río Negro empezaban a notar la deserción de sus trabajadores, en el marco de un paro general por salarios adeudados y aumentos sin confirmar.
Los dueños de sanatorios se preparaban pasadas las 22 para una tensa vigilia. Si el acatamiento a la protesta era elevado, desde las primeras horas de la mañana de hoy deberían iniciar una derivación masiva de pacientes, porque sin enfermeros, técnicos, mucamas y administrativos se haría imposible garantizar la salud a nadie.
La gravedad de la situación podía palparse después de preguntar a dónde serían trasladados esos enfermos. "Todavía no sabemos. Habrá que ver qué dicen las obras sociales y Salud Pública. Está claro que los hospitales no podrán absorber la demanda. No sé, habrá que ver en otros centros de la región", comentó anoche a este diario Roberto Bernardini, presidente de la Federación de Clínicas (Feclir).
El directivo estimó que el momento clave para determinar la magnitud de la crisis se daría a las 6 de hoy. "Hay un turno que entra a las 22 (de ayer) y no creo que se retiren a las dos horas. Pero a las 6 puede presentarse el problema principal, sobre todo con los enfermeros. El resto, los administrativos, ya nos adelantaron que no vendrán a trabajar", graficó.
El paro de la Asociación de los Trabajadores de la Sanidad (ATSA) -de 72 horas y desde las 0 de hoy- quedó ratificado implícitamente cuando concluyó una reunión entre sindicalistas y autoridades provinciales, en Viedma.
Un comunicado del gobierno habló de la "búsqueda de soluciones", pero nada dijo sobre la suspensión de la protesta, basada en la exigencia de haberes atrasados en varios centros privados y un aumento del 20% desde diciembre. Los empleadores dicen al respecto que sin cobrarle a las obras sociales y a Salud Pública sus abultadas deudas no pueden afrontar esos compromisos.
El propio gobernador, Miguel Saiz, protagonizó la búsqueda de consensos, intercediendo entre el PAMI y la comisión directiva de Feclir. Trascendió que se comunicó con el futuro titular de la obra social de los jubilados, Alejandro Di Césare, quien le garantizó que el gerente interventor en la provincia, Mario Porrino, informará hoy cuánto dinero puede destrabarse para los prestadores.
Feclir reiteró que necesita como mínimo recaudar 2,5 millones de pesos para cumplir con sus empleados. Hasta el momento, la única oferta concreta que recibieron fueron 400.000 pesos del Ipross.
Mientras tanto, el temor a una evacuación masiva de los sanatorios obligó a tomar recaudos en distintas ciudades.
Por caso, el hospital de Cipolletti elaboró ayer un plan de emergencias para hacer frente al colapso que puede generar el paro de ATSA. Se conformó un comité de crisis a cargo de los jefes de servicios de internación.
Para atenuar el posible impacto, entre otras medidas se decidió reprogramar las cirugías y reforzar las guardias hasta las 24, informó el director Sergio Wisky.
"Al estar cerrado el servicio en las clínicas, todo recaerá en el hospital y si la realidad se plantea como lo anuncian, será una situación de colapso", reconoció Wisky. (Redacción Central / AC)