Los tenistas italianos Potito Starace y Daniele Bracciali fueron sancionados ayer por la Comisión Anticorrupción de la ATP por haber realizado apuestas por internet en diversos partidos del circuito profesional.
Starace, nacido en Benevento el 14 de julio de 1981 y ubicado en el puesto 31 del ranking mundial de la ATP, recibió una sanción de seis semanas de suspensión, que comenzarán a regir desde el 1 de enero de 2008.
Bracciali, actualmente 258, nacido en Arezzo el 10 de enero de 1978, fue castigado con más dureza por la ATP, ya que le dieron tres meses de suspensión y se perderá el inicio de la gira sobre polvo de ladrillo, que será en febrero con el torneo de Viña del Mar, y luego seguirá en Costa do Sauípe y Buenos Aires.
El número uno del tenis italiano, Starace, quien suele participar en el ATP de Buenos Aires, deberá pagar 30.000 dólares de multa, mientras que Bracciali, un jugador del circuito Challenger, abonará 20.000 dólares.
Starace y Bracciali se suman al restante tenista sancionado por apostar sobre resultados de tenis, que casualmente también es italiano, Alessio Di Mauro, quien está 130 en el ranking, castigado en noviembre último por la ATP con nueve meses de suspensión y 60.000 dólares de multa.
La Federación Italiana de Tenis reaccionó de inmediato al conocer la sanción a sus jugadores y consideró la medida "injusta y arbitraria".
"La ATP sabe de las apuestas desde hace años y recién sanciona ahora para aparentar que controla el verdadero escándalo que hay detrás del arreglo de partidos. Es una sanción demasiado severa y arbitraria para nuestros jugadores", expresó en un comunicado, donde también aclaró que los dos tenistas no conocían el reglamento de la ATP sobre las apuestas, y que dejaron de apostaron tan pronto supieron que era en contra del reglamento.
La Federación explicó que "Starace fue condenado por apostar hace dos años 90 euros, mientras que Bracciali realizó unas 50 apuestas por un valor de 5 euros entre 2004 y 2005".
En el mismo comunicado señaló que "ninguno apostó en uno de sus partidos y encima no ganaron dinero".
"Esto es un asco, nos masacran sólo a nosotros y no resuelven el verdadero problema, que es el de los partidos arreglados", se defendió Starace en el sitio que la Federación Italiana tiene en internet.