NEUQUÉN (AN).- Este fin de semana terminará la recolección de la producción de cereza de la temporada, con un precio promedio de 2,5 dólares por kilo para la exportación. En el circuito comercial interno, se alcanzaron precios de hasta 18 pesos por kilo, con un piso de cinco pesos.
La estimación es que, entre los productores que trabajan a través de las cámaras y aquellos que comercializan por su cuenta la producción, este año se alcanzarán las 220 toneladas en las chacras de Plottier y Senillosa.
Héctor Inda, presidente de la Cámara de Productores del Limay y vicepresidente de la Cámara de Productores de Fruta Fina de la Patagonia, explicó que la producción se divide en unas "150 toneladas a través de las organizaciones y otras 50 toneladas se exportan directamente o que optan por el comercio interno pero sin intermediarios".
El viento y las heladas, como todos los años, fueron un factor de preocupación para los productores de fruta fina de la región. Inda explicó que "en la zona de Plottier y Senillosa la cosecha anduvo muy bien y hubo un mayor volumen porque las plantaciones vienen creciendo en edad". No obstante, señaló que "hubo un pequeño problema con el viento hace dos semanas, porque estábamos en medio de la cosecha, hizo que maduraran más rápido las variedades más grandes".
Respecto de la comercialización, destacó que los precios para la exportación se mantuvieron hasta último momento, "porque recién ahora ingresó la fruta chilena a Brasil", uno de los destinos de la producción neuquina de cerezas.
Inda discriminó los distintos destinos a los que apuntaron los productores provinciales de fruta fina. Indicó que "Centenario y Vista Alegre vendieron en el mercado interno", al igual que los pequeños productores del interior, "que apuntaron a la venta en los mismos lugares en los que se produce".