CIPOLLETTI (AC).- Las promesas para Las Perlas se suceden, pero la solución nunca llega y la situación se agrava. Hasta el miércoles 26 el centro de salud permanecerá cerrado y las llaves quedarán en el hospital de Cipolletti. Si ocurriera alguna emergencia los habitantes no tendrán a quién acudir y deberán esperar que la ambulancia recorra los 37 kilómetros que separan al barrio de la ciudad.
Por vacaciones del personal que presta servicios en el lugar, tampoco cuentan con un médico generalista desde el 19. "Sólo viene una enfermera cuando la ambulancia la puede traer y se queda hasta cerca del mediodía", explicó la presidenta de la cooperadora del centro periférico, Ana Palavecino. El horario de atención habitual es de 7 a 15.
La preocupación no es menor. Hace pocos meses una persona falleció antes de poder recibir atención médica. En ese momento la respuesta desde el hospital fue que el nombramiento de un médico permanente estaba aprobado, pero "la realidad demostró que sólo fue una promesa más de las tantas que nos hicieron", recordó Palavecino.
"El problema central es la falta de información. Nos enteramos que el centro iba a estar cerrado ayer (el viernes) cuando nos acercamos y vimos un cartel en la puerta. Esto pasa con todo", lanzó.
Según informó, la última reunión formal que tuvieron con el director del hospital, Sergio Wisky, fue en noviembre del 2006 y que los subsiguientes pedidos que le realizaron para buscar una solución a la crónica falta de atención nunca fueron respondidos.
"El famoso médico que iba a venir estuvo tres meses esperando el nombramiento y cuando salió ya había conseguido trabajo en otro lugar. Todo el tiempo nos están engañando para calmar las aguas", dijo evidentemente enojada Palavecino.
Reclamó sinceridad por parte de las autoridades de salud y dijo que "si desde el hospital no pueden solucionar el problema de Las Perlas que lo digan y entre todos veremos qué se puede hacer".
Desanimada, reconoció que ya no sabe más qué decir porque los habitantes del lugar sienten que "todo el tiempo los están engañando con promesas que nunca se cumplen. Es infinito", aseguró.
Pero también le envió un mensaje a las autoridades. "No vamos a bajar los brazos porque acá hay niños y abuelos desamparados y nadie se hace cargo", concluyó.
Desde hace más de tres años reclaman un médico las 24 horas y una solución para atender las situaciones de emergencia. Actualmente, si ocurre algún accidente fuera del horario de atención del periférico, los vecinos llaman al hospital Bouquet Roldán de Neuquén que es el más cercano a este barrio cipoleño ubicado en la margen sur. Mientras tanto, llevan a la persona enferma o accidentada hasta el puente y allí esperan a que llegue el médico.
Por una cuestión de jurisdicción, el personal de salud neuquino no puede cruzar a Río Negro para brindar atención.