El entrenador Diego Simeone mantuvo ayer el enigma sobre la formación que enfrentará a Boca en el que será el primer superclásico del 2008. Simeone, que vio cómo Marco Ruben está muy cerca de irse al Villarreal, hizo poco fútbol en las dos tandas de entrenamientos que realizó ayer en La Reserva, por la mañana, y en el predio APAND por la tarde.
Solo por la mañana paró un equipo que podría ser el equipo titular o la base de él aunque mantuvo el esquema 3-3-3-1, con la única variante de ubicar a Leonardo Ponzio como centro de la segunda línea de tres en lugar de Oscar Ahumada.
El trabajo fue realizado en La Reserva durante un a media hora con Juan Pablo Carrizo; Danilo Gerlo, Gustavo Cabral, Eduardo Tuzzio; Augusto Fernández, Ponzio, Rodrigo Archubi; Mauro Rosales, Ariel Ortega, Alexis Sánchez; Sebastián Abreu.
Cuando finalizó la práctica de fútbol en la que paró al probable equipo para enfrentar a Boca, el técnico juntó a sus jugadores, les marcó los errores y puso en evidencia que no le había gustado lo que había visto. En ese entrenamiento, los titulares empataron sin goles con la división Reserva.
Respecto del futuro de Marco Ruben, el delantero ya habría sido transferido al Villarreal, a cambio de siete millones de dólares. Ruben se enteró ayer por la mañana de la transferencia gestionada por su representante, Andrés Miranda en España, y bien temprano se despidió de sus compañeros con los que compartía la pretemporada en Mar del Plata. Sin embargo, en España no daban por hecho el pase. Trascendidos daban cuenta de que Ruben podría no jugar este torneo en el Villarreal y que sería cedido a préstamo al Recreativo de Huelva.