ROMA (AFP) - El jefe del gobierno italiano, Romano Prodi, podría renunciar a su cargo antes de someterse hoy al voto de confianza en el Senado, y pese a haber obtenido ayer la confianza de la Cámara de Diputados para gobernar.
La idea de renunciar antes de someterse a una moción de confianza en el Senado, en la que probablemente podría quedar en minoría, fue sugerida por el presidente de la República, Giorgio Napolitano, indicaron medios de prensa locales que citaron fuentes gubernamentales.
Según las mismas fuentes, Prodi tomará la decisión después del voto de confianza en la Cámara de Diputados, donde obtuvo 326 votos a favor contra 275 sobre un total de 601 electores.
El resultado favorable en la Cámara de Diputados no sorprendió a los italianos ya que jefe del gobierno de centro-izquierda dispone de una cómoda mayoría, la cual le ratificó la confianza.
La votación en el Senado, prevista para hoy, podría determinar en cambio la caída del frágil gobierno de centro-izquierda liderado por Prodi, ya que el gobierno perdió además del apoyo del pequeño partido Udeur, del ex ministro de Justicia Clemente Mastella, investigado por la justicia por abuso de poder, el de otros dos senadores claves de la coalición. A los dos senadores del partido Liberal Democrático, liderado por el ex primer ministro Lamberto Dini, quien hasta ahora apoyaba el Ejecutivo de centro-izquierda, se podrían sumar otros indecisos.
El senador ítalo-argentino Luigi Pallaro, representante de los italianos en el exterior, quien fue decisivo en otras ocasiones para la sobrevivencia del gobierno, no participará en la votación. Prodi, que lleva veinte meses en el poder, ha tenido que sortear más de 30 mociones de confianza y un creciente desprestigio en los últimos meses.
Italia es un régimen parlamentario y el jefe de gobierno necesita el apoyo de las dos ramas del Parlamento, en caso contrario debe renunciar.
La incertidumbre política reina en consecuencia en Italia, ya que el Ejecutivo no cuenta con los votos necesarios ni siquiera con el apoyo de los senadores vitalicios, designados por el presidente y no por voto popular, para poder obtener la mayoría en el Senado. Los cálculos más optimistas le dan una igualdad de votos.
La crisis política podría concluirse con la convocación de elecciones generales anticipadas, como solicita la oposición de derecha. En caso de que caiga Prodi, la centro-izquierda defiende la formación de un gobierno técnico, de transición, hasta la aprobación de una nueva ley electoral. Según el diario La Stampa, de propiedad de la Fiat, "la izquierda está aterrorizada ante la posibilidad de que se convoquen elecciones anticipadas".
Los sondeos otorgan un triunfo indiscutible a la derecha por 10 a 12 puntos con 56 al 54% de los votos contra el 44/45% y por lo tanto no se puede descartar el regreso al poder del líder de la oposición de derecha y magnate Silvio Berlusconi, quien fue primer ministro 5 años (2001-2006). "Si en el Senado no tenemos los votos necesarios, Prodi no debería presentarse", reconoció el líder de la bancada comunista, Giovanni Russo Spena, quien quiere evitar una derrota "humillante" a Prodi.