Walter Zonco había asumido el 1 de abril de 1996. A las pocas semanas empezó a recibir los reclamos de los Tarruella para que se reivindiquen sus derechos sobre la tierra en la que había estado su campo y que ahora ocupaba Las Grutas.
Además pidieron por mensuras que supuestamente no había cumplimentado el Estado Provincial.
Asesorado por Javier Iud -hoy jefe comunal electo-, Zonco fue a la Dirección de Tierras a buscar solución a un problema que tenía con esa familia que le pedía tierras, a cambio de no iniciar un juicio por las compensaciones supuestamente no concretadas.
Podría pensarse que la juventud, la inexperiencia, la convicción de que hubo derechos cercenados a un postergado hacendado o, tal vez, algún interés, llevaron a los funcionarios municipales a proponer ese acuerdo, que fue aceptado por los representantes provinciales que observaron en sus expedientes permanentes reclamos de influyentes abogados de la zona en dependencias oficiales rionegrinas.
Ese nudo administrativo desató una sucesión de conflictos que provocaron que hoy la comuna esté por resignar una importante porción de esas 465 hectáreas.
Diez días antes de que Zonco dejara su lugar a Adrián Casadei, Raúl Tarruella, patrocinado por el ex presidente del STJ Nelson Echarren y en representación del resto de la sucesión no favorecida en 1996, alambró las 405 hectáreas que mediante el convenio tripartito habían sido adjudicadas al Municipio.
Tarruella y Echarren esgrimieron que si un heredero tenía derechos, los demás también.