NEUQUÉN (AN).- Los radicales "K" redoblan la apuesta: se constituyen como línea interna, exigen que se le levanten las sanciones a sus máximos referentes, empezando por el vicepresidente Julio Cobos, el gobernador Miguel Saiz y el senador Pablo Verani, preparan el camino para tomar la conducción del partido y se plantan con firmeza ante el Comité Nacional.
El subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería, Horacio Quiroga, es el encargado de preparar una cumbre del sector para el mes que viene en Junín (Buenos Aires), donde formalizarán la línea interna que les permita tomar la conducción partidaria.
"Hemos decidido constituirnos como línea interna en la UCR bajo la consigna 'el radicalismo en la Concertación'. Con esta consigna marcamos la diferencia entre un radicalismo opositor al gobierno, parece que quieren especializarse en eso, y el de la Concertación que formamos parte del gobierno", dijo Quiroga. Destacó que el radicalismo "K" es el que gobierna la Nación con la vicepresidencia de Julio Cobos, cuatro provincias y cientos de intendencias. "La mejor manera en este momento de encontrar el verdadero cauce es ejerciendo los principios democráticos. Debe convocarse a internas que nos permitan, en un debate frente a la sociedad, definir cuál es la conducción que se quier, añadió.
No obstante, dijo que haya elecciones es indispensable que se levanten las intervenciones, expulsiones e inhibiciones. "Las inhibiciones han sido a los radicales que tienen responsabilidades de gobierno, que hay sido exitosos y representativos de sus comunidades. Hubo un objetivo que viene cumpliendo con eficiencia Gerardo Morales, que es achicar al radicalismo a la mínima expresión", sostuvo Quiroga. Los dirigentes que están expulsados son el vicepresidente Cobos, el gobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora. Saiz, Verani y el propio Quiroga, entre otros, están suspendidos del padrón partidario.