Un gran paso

NEUQUÉN

02 jun 2013 - 00:00
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Mientras se afianza la idea de que las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) son, precisamente, un paso a favor de la transparencia y, si cabe, la ‘democratización’ de la política, el ‘dedo’, los ‘dedos’ de cada partido, esos que empujan desde lo más atávico de la vieja política, pugnan por sortear los avances y seguir definiendo listas a su antojo.

Esta práctica, claro está, en lugar de ser estimulante de la participación política, como se presume que intentan ser las PASO, resulta lo opuesto, tiene un efecto paralizante.

Aunque, por fortuna, no en todos los casos lo consigue.

Veamos cómo se desenvuelven los acontecimientos en Neuquén.

La interna del MPN de cara a las elecciones nacionales de senadores y diputados atravesó esta semana un punto de aparente no retorno.

Pereyra exhibió varias conquistas, supuestamente del territorio sapagista y hasta insinuó cierto grado de acuerdo con el sobischismo.

El petrolero sumó la adhesión de Lucila Crexell, la excandidata a intendenta de San Martín, hija de Luz y sobrina de Jorge, al propio hermano del gobernador “Pipe” Sapag y hasta a Federico Brollo, un antiguo alfil de Sobisch.

Más aún: anunció que su lista será “azul y blanca”, todo lo cual hizo mucho ruido.

Pero no siempre lo que parece es.

El Caballo también se cruzó con Sapag en un acto nacional donde ambos se mostraron cordiales pero decididos a enfrentarse y luego llevó su barra al Duam para que lo aplaudiera delante de todo el gabinete.

En una entrevista que se publica hoy, vaticinó un “Boca-River” entre él y el candidato de Sapag y hasta expresó su deseo de que este último sea el contrincante.

El gobernador lo sintetizó así: “El tema se definirá en las PASO.

A buen entendedor pocas palabras”.

Claro que no avanzó en definir quién será su candidato, pero quienes lo frecuentan dicen que el tema ya está decidido, que la fórmula la encabezará Pechen y que más pronto que tarde Sapag lo hará público en un gran acto en el que “encolumnará” a intendentes, funcionarios y dirigentes.

Como quiera que sea, el 22 próximo se sabrá, porque ese día vencen los plazos para presentar candidaturas.

“Pereyra no retrocede”, dicen los sapagistas y es cierto; en medios políticos es un secreto a voces que el petrolero quiere ser senador y usar la banca de trampolín para la gobernación.

Aseguran que la presencia de Brollo en su lista no indica que cuenta con el apoyo de Sobisch.

Por el contrario, tienden a interpretar que el exgobernador y presidente del partido sigue soñando con retornar en el 2015, cuando Sapag esté impedido de repetir por la cláusula constitucional.

Por esos motivos, los sapagistas creen que Sobisch pondrá su capital, que es un pálido reflejo del que supo tener, para evitar que Pereyra emerja como gran ganador en estas elecciones.

“Sería –dicen– número puesto para la gobernación”.

Así, destacan que Sobisch juega alineado con Sapag en la elección municipal en curso y presumen que ocurrirá otro tanto en la legislativa nacional.

Ya se sabe que una de las cuestiones que más preocupan a los políticos después de la interna es que el perdedor ponga los huevos en otra canasta.

Por eso y porque Sapag es un gran componedor –prefiere conciliar en lugar de confrontar– y tiene un ‘dedo’ robusto, no falta quien intuye la posibilidad de que todo termine en un Pechen-Pereyra y santas pascuas.

En definitiva se estaría haciendo justicia a la tradición del ‘gran dedo’, pero tal y como están las cosas hoy no parece que esta hipótesis vaya a tener sustento por ninguno de los dos lados: el petrolero juega a todo o nada, las medias tintas no le sirven, y Sapag necesita sacarlo del medio de cara a una eventual reforma de la Constitución que le permita volver a nacer.

Así las cosas, todo lo indica, esta vez, habrá internas.

El presidente del PJ, Javier Bertoldi, ratificó esta semana su posible postulación “no testimonial” a una banca de senador.

Se habla, inclusive, de que llevaría de primer diputado al mercantil Sergio Rodríguez (otros dicen que éste sólo aspira a que le aseguren otra vuelta como legislador provincial en el 2015).

El intendente de Centenario está en buenas migas con el senador Marcelo Fuentes –un hombre clave del proyecto de la presidenta– y quienes se precian de estar informados dentro del Frente para la Victoria presumen que sólo se bajaría si él, y no Nanci Parrilli, es el señalado por el ‘gran dedo’.

Lo concreto es que Fuentes es uno de los hombres fuertes del kirchnerismo en el Senado, mientras que Bertoldi y Nanci tienen mayor trabajo político en la provincia.

El primero porque es intendente de una de las principales ciudades y la segunda porque recorre infatigablemente la geografía local.

También esta en la lista, en fin, Ramón Rioseco, que goza de consideración en la Casa Rosada y podría ser una vez más candidato testimonial.

Aunque cierto que esta vez Cristina no estará en las boletas, no lo es menos que los kirchneristas no votarán por un candidato sino por la fortaleza del “proyecto”.

A despecho de lo que pretenden los quiroguistas, que se atribuyen mayor intención de voto para su candidato, Marcelo Inaudi, casi todas las encuestas dan primero a los aspirantes de Sapag, segundo a los del FpV y más lejos al de “Pechi”.

La campaña de cara a las elecciones municipales está por entrar en ebullición.

Por cierto, desde cualquier ángulo que se mire se aprecia una puja más o menos pareja entre el MPN y el quiroguismo.

Pero, contrariamente a lo que presumen algunos interesados, no hay polarización.

Todos los sondeos señalan que al menos el 40% de los votos irían a los candidatos de otras fuerzas, a Fabián Ungar del Frente para la Victoria, Mercedes Lamarca de Libres del Sur, Mariano Mansilla de Une y a Luis Durán, del partido de Rioseco.

Las principales hipótesis que se barajan harían las delicias de Adrián Paenza: una es 4 a 3 MPN-NCN (o al revés) y 1 y 1 para el resto de las fuerzas.

Otra, 3-3 los dos primeros y 1, 1 y 1 los restantes (entrarían LdS, FpV y Une, en ese orden).

Pronto se sabrá.