Decoración comercial con
un toque personal

Dos locales neuquinos de ropa de niños y de mujer muestran como lograron imprimir su sello. Mobiliario con diseños propios, madera y las luces adecuadas, las claves de las propuestas.

08 ene 2017 - 00:00
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Casa Bernarda une, de manera dinámica, dos mundos de productos y consumidores: mujer y bebés y niños. Para ello, se toma provecho del espacio dual con el que cuenta el local de 35m². El desnivel que parte a la mitad con dos escalones el único ambiente arroja como resultado dos sectores bien diferenciados.

Se trata de un espacio común donde conviven prendas y accesorios textiles, marroquinería y joyería de mujer; con indumentaria, juguetes y accesorios, objetos de decoración de marcas pequeñas del mundo de bebés y niños. Todo ello comparte una estética limpia, de colores neutros y pasteles que armonizan perfectamente con el color madera y blanco de estantes y repisas.

En ambas vidrieras se lucen hamacas en distintos niveles, proponiendo una forma distinta de soporte para mostrar algunos pocos productos de cada rubro.

El lugar está decorado con muebles macizos de estructura simple color nogal, combinados con ménsulas y estructuras en blanco y con estilo minimalista-industrial tipo oficina. Otro elemento son las plantas dispuestas en macetas de madera natural, de cerámica blancas y hasta revestidas con tejido a crochet. Así se crea un espacio que remite al ambiente relajado del hogar.

Para coronar la estética, los mismos productos de venta funcionan como piezas decorativas; guirnaldas de cartulina calada, carpas tipo indio en lona estampada, alfombras tejidas y bustos hechos de tela de distintos animales.

Punto Caramelo se inspira en el estilo nórdico con detalles románticos, creando así un espacio cálido y de líneas simples. Los textiles y elementos de decoración: como linos, algodones, tules, flores naturales, aportan a la estética deseada.

La utilización de maderas como el paraíso, los acabados blancos, el piso de madera clara, la iluminación tenue y los colores pasteles son los elementos que componen el espacio y transmiten una identidad clásica/romántica y a la vez moderna, sirviendo como base para la exposición de la colección infantil.

Las dueñas optaron por la utilización de un empapelado institucional detrás del mostrador, de colores pasteles al igual que el diseño gráfico (rosa, verde y gris) buscando lograr efectos relajantes.

Para reforzar este concepto se inclinaron por un mobiliario de diseño propio con estilo nórdico dispuesto para potenciar al máximo la superficie y poder generar una circulación que invita un recorrido por todos los sectores.

Las protagonistas son las casitas escandinavas, cuyo diseño versátil (doble función) arma la vidriera y a su vez ordena el espacio interior. La idea fue diseñar un espacio sencillo y cómodo donde se privilegiara la decoración funcional al no sobrecargar el espacio con elementos decorativos que no tienen un valor práctico.

A lo anterior se le suma el máximo aprovechamiento de la luz natural.

Casa Bernarda
Ficha técnica
Superficie: 35 m²
Materiales y colores predominantes: metal pintado blanco y madera nogal
Diseño de imagen: Jimena Bernardo
Diseño interior: Rocío Bernardo
Punto Caramelo
Ficha técnica
Estudio: LiVe arqs. (arquitectos Rocío Linares y Nicolás Veiga)
Diseño interior: Arq. Rocío Linares
Superficie: 22 m²
Inspiración en el estilo nórdico, aprovechando la luz
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