El arquitecto que imagina casas de cuentos

¿Dónde viviría Pinocho? ¿Y Aladino? No te pierdas esta serie de ilustraciones de Federico Babina, donde los detalles arquitectónicos se vuelven objetos narrativos.

19 mar 2017 - 00:00
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Federico Babina vive la arquitectura de un modo muy personal: se mueve entre las dos y las tres dimensiones como pez en el agua. Y eso nos divierte y sorprende.

En su serie de ilustraciones “Architale”, diecisiete relatos maravillosos se transforman en edificios que revelan parte de la historia. Así Pinocho es una casa de madera a dos aguas con un largo mirador; Aladino, una casa-lámpara; Blancanieves tiene en sus bajos siete casas pequeñas; en Peter Pan hay timón, mástil y velas; a la casa de Cenicienta se ingresa por una suntuosa escalera...

Desde España, donde vive hace diez años, este arquitecto y diseñador gráfico italiano nos dio una entrevista.

P- ¿Cómo surge tu idea de hacer dibujos?

R- Yo nací con la ilustración. Es parte de mi vida desde que era un niño. Las ideas se esculpen, se moldean y se transforman a través de la ilustración. Nací con ilustraciones de cuentos de hadas, crecí con los rasgos de los cómics y he madurado con el dibujo arquitectónico. Sin embargo, creo que cada arquitecto debe o debería ser un poco diseñador gráfico. El diseño es la manera que los arquitectos tienen para dar forma a sus ideas. Es la herramienta básica para concretizar su mundo imaginario e imaginado. En este sentido, el dibujo y la ilustración son para mí una manera de contar y fotografiar los pensamientos, las sensaciones y las emociones. Me fascina la idea de ser capaz de combinar el mundo de la arquitectura y la ilustración. Transformar la arquitectura en una ilustración y las ilustraciones en una arquitectura. No dejo nunca de ser un arquitecto para convertirme en un diseñador gráfico. Trato de sumar las experiencias y no de restarlas.

P- ¿Qué creés que transmiten tus ilustraciones a la gente?

R- Intento transmitir mis emociones mis ideas y mi imaginario. Me esfuerzo para que mi trabajo siga el rigor de la arquitectura, la libertad de la pintura, el ritmo y la pausa de la música y el misterio mágico del cine. Trato de mezclar lenguajes aparentemente heterogéneos pero que se comunican entre sí. Persigo la simplicidad, y es lo más difícil de lograr. Para simplificar es necesario eliminar y para eliminar es necesario saber qué cosas son superfluas. Cada forma de expresión representa la búsqueda de una atmósfera y un imaginario. Me gusta pensar que las personas que se sumergen en mis ilustraciones puedan construir su propia historia y hacer un pequeño viaje personal con la fantasía.

Y así podemos encontrar “Archist”, donde imagina una casa diseñada por Dalí o por Miró; “Archimusic”, donde Los Beatles pueden ser una fábrica y Hendrix una guitarra; “Archiatric”, con una casa para cada mente torturada.

P- ¿Cuál es tu serie favorita?

R- Mis imágenes y mis series me gustan todas de la misma forma. No puedo elegir un dibujo ni en sentido negativo ni positivo, cada imagen tiene algún detalle que la hace especial para mí. Son todas pequeñas partes de mí y de mi imaginario, por lo que me es imposible escoger. Normalmente la imagen que más me gusta es la que todavía no existe. La que yo compongo en mi mente y dibuja mi imaginación. Por esta razón trato de enfocar mi entusiasmo y mi energía en las imágenes que aún no tienen forma.

P- ¿Por qué cuentos maravillosos?

R- “Architale” es un homenaje al universo de los cuentos de hadas, donde las arquitecturas se reinventan para acomodar a los protagonistas de las historias. Mis primeros pasos como arquitecto consistieron en visitar las viviendas y castillos de los cuentos de hadas que, como a un niño, me hicieron viajar en su fantasía. Aquellos dibujos de paisajes y ciudades exóticas fueron mi primera aproximación al dibujo y la arquitectura. Las ventanas iluminadas en la noche oscura, escondiendo secretos y sorpresas, y los objetos que han sido transformados para cobrar vida fueron para mí un preludio del universo de la arquitectura y el diseño. La idea es usar la arquitectura y sus formas para participar en el relato de las historias, transformando los edificios en objetos narrativos.

Tiene al menos 50 series de ilustraciones en las que pone de manifiesto la heterogeneidad de formas y estilos que componen la arquitectura.
En www.federicobabina.com mirá todas las ilustraciones.

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