Tendencia en alza: construir en seco

Recorrimos Neuquén y Bariloche buscando este tipo de propuestas. La sorpresa de que muchos arquitectos las estén utilizando subraya sus beneficios tanto por el rendimiento ecosustentable como porque se acorta el tiempo de edificación.

04 dic 2016 - 00:00
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Creemos prudente iniciar con la opinión especializada del presidente de la Regional 1 del Colegio de Arquitectos de Neuquén, Diego López de Murillas que reflexiona que “coexistirán muchos sistemas constructivos en la industria, buscando optimizar la ejecución, contemplando los materiales regionales , teniendo presente nuevas incorporaciones. Esto es y será una prioridad del mercado”.

Y sobre ello agrega que lo que se busca es reducir costos y lograr coeficientes de aislación que ayuden a disminuir el consumo de energía y lograr los estándares de confort requeridos.

“La utilización de materiales de reciclaje y renovables, como también construcciones simples que permitan un control sobre el proceso –como los industrializados– y que fijan un costo menor sin perder calidad de habitabilidad, permite responder a la constante necesidad de viviendas”, confirma López de Murillas.

Un enfoque prioritario en estos tiempos, dice el arquitecto, “es lograr consumir menos energía, lograr a la par una vivienda habitable y que brinde buena calidad de vida”.

Para ello será imperioso incorporar a los proyectos buenas aislaciones, correctos aventanamientos, asolamientos indicados, “son conceptos de sustentabilidad que deben ser tenidos en cuenta”, afirma.

Premisas

Finalmente, López de Murillas enumera las premisas que se deberían seguir:

1) Reducir costos de ejecución, con un sistema prefabricado o industrializado.

2) Generar el menor impacto negativo en el entorno donde se ejecute.

3) Bajar los costos energéticos tanto en la ejecución, como en el mantenimiento de la vivienda.

4) Implementar sistemas constructivos industrializados simples.

5) Usar materiales regionales, materiales amables, que sean renovables.

Pasemos ahora a los casos que nos convocan.

En Neuquén

En la ciudad capital, tal como referencia el presidente del Colegio de Arquitectos, existen tres construcciones de este tipo que cabría mencionar:

• Una clínica oftalmológica, proyecto a cargo del estudio IAG arquitectos.

• Un conjunto de locales comerciales realizados por FEF arquitectas , ubicado en Leloir y Camino, con el sistema multicapa EIFS.

• Y el primer edificio que actualmente se levanta en Mendoza y Alderete, llevado a cabo por el arquitecto Ramiro Irigoin y una empresa de Bahía Blanca.

Esta última edificación cuenta con una estructura metálica que funciona de esqueleto de nueve pisos, incluida la planta baja. Allí se proyectan 22 departamentos.

En este caso, en el único momento que se utiliza hormigón es para la losa del piso.

“El método consiste en armar una estructura, que ya fue elaborada y medida previamente en su lugar de fabricación, para luego montarla en el terreno donde quedará el edificio”, relató Ramiro Irigoin.

Mientras que el interior será de placas de yeso de doble capa, el exterior se construirá con placas de chapa doble, que en su interior contienen poliuretano expandido.

En Bariloche

Con el sistema “wood framing”, HS Desarrollos Urbanos lleva levantadas más de 160 viviendas en Bariloche y localidades de los alrededores, en esta zona de la cordillera donde la aislación térmica y la lucha contra la humedad son indispensables para el mantenimiento.

Horacio Souza, titular de la empresa, contó que muchas de las casas que se construyeron aquí fueron para proyectos financiados con el programa nacional Procrear. Otra de las características que ofrece la firma es que en el acuerdo está incluido el plano.

Los modelos diseñados por la empresa son de 60, 80 y hasta 120 metros cuadrados.

Los cimientos son la única etapa “húmeda” y a partir de allí la posibilidad de crecer hacia arriba no se termina en una primera planta. De acuerdo con la firma, es antisísmica, no se raja, no deja pasar la humedad, ahorra hasta un 50% de energía y posee una buena terminación.

Basta recorrer Bariloche para darse cuenta de que este sistema de construcción es cada vez más popular. Sólo hay que animarse a dar el salto.

El dato
$ 6.000
fue el monto aproximado del metro cuadrado –material y mano de obra– del edificio de Leloir y Camino, en Neuquén.
“Innumerables sistemas industrializados y mixtos convivirán de aquí en adelante en la industria de la construcción”,
adelanta el presidente de la Regional 1 del Colegio de Arquitectos de Neuquén, Diego López de Murillas.
Los profesionales también destacan que bajan los costos energéticos durante la construcción como en el mantenimiento de la vivienda.

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