Democracias bajo presión en Latinoamérica

02 ene 2018 - 15:38
Comparte esta noticia

Las democracias latinoamericanas atravesarán un año electoral en un clima internacional de inestabilidad financiera y política, mientras crece la desconfianza ciudadana hacia la dirigencia política y las instituciones.

Las elecciones de 2017 mostraron, más que un “giro a la derecha”, cierto pragmatismo de los votantes, que optaron por la alternancia en el poder buscando respuestas a problemas de empleo, educación, salud o seguridad que los gobiernos de centroizquierda no pudieron brindar tras el fin de boom económico, en 2011. A eso se sumaron graves casos de corrupción, que minaron la credibilidad en la dirigencia. El caso Odebrecht es el más emblemático. Afecta a dos presidentes, cuatro expresidentes, un vice, funcionarios y empresarios en 12 países.

Este año habrá seis comicios presidenciales, dos de ellas en los países más poblados e influyentes: México, en julio, y Brasil, en octubre. Abrirá la serie Costa Rica, en febrero, lo seguirán Paraguay (abril) y Colombia (mayo). Venezuela debería votar en el último trimestre, pero la fecha es incierta. El país caribeño es sin dudas la crisis más compleja para la región. La situación se complicó en este 2017 con masivas protestas que dejaron cientos de muertos , violaciones a los derechos humanos y una Asamblea Constituyente de dudosa legitimidad que anuló al Parlamento. Venezuela inicia 2018 con polarización política, hiperinflación, escasez de productos básicos y racionamiento, emigración masiva y alto riesgo de cesación de pagos de su deuda.

Por su parte, Brasil irá a las urnas con un gobierno embarcado en un duro ajuste fiscal con nulo apoyo popular, mientras el candidato con mejor intención de voto, el expresidente Luis Inacio Lula da Silva, podría quedar inhabilitado por una condena en una causa por corrupción. Atrás amenaza al sistema el militar retirado Jair Bolsonaro, llamado el “Trump brasileño” por su discurso populista de derecha.

En México, el izquierdista Andrés López Obrador encabeza la carrera presidencial, en un contexto de hartazgo ante la corrupción y diez años de guerra contra las drogas que han hecho a México el país más mortífero después de Siria. En Cuba no habrá elecciones, pero el anunciado relevo en el poder de Raúl Castro en febrero será seguido en todo el continente.

Latinoamérica seguirá lejos de las prioridades de EE. UU. y Europa. El foco seguirá en los múltiples conflictos en Medio Oriente, el terrorismo, la escalada nuclear con Corea del Norte y la tensión con Rusia, donde Vladimir Putin tiene garantizado un cuarto periodo presidencial.

Venezuela representa la crisis política más importante, al borde de una catástrofe humanitaria de proporciones regionales. Brasil y México votan en medio de dudas.