Estafaron con la enfermedad de su hija y ahora sospechan de delitos sexuales

Los detalles del llamado “caso Nadia” no paran de sorprender. Recaudación millonaria y ¿abuso sexual?

10 ene 2017 - 15:30
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La historia es conocida en España como “caso Nadia” dio un nuevo giro este martes: Fernando Blanco, acusado de estafar por casi 1 millón de dólares donados para salvar a su hija enferma, tenía fotos de la niña desnuda que podrían constituir un delito de “pornografía infantil”.

En un comunicado, el juez encargado del caso anunció que la policía halló en la casa de la familia fotografías de la pequeña de once años desnuda y citó a declarar a sus dos progenitores, a los que ya les había retirado la custodia.

Los archivos encontrados podrían ser constitutivos “de delitos de elaboración y tenencia de pornografía infantil, así como de exhibicionismo y provocación sexual”, señaló.

El juez autorizó el registro de una veintena de dispositivos de memoria y otros dispositivos informáticos de la familia en busca de otras imágenes sospechosas.

El padre se encontraba en prisión preventiva desde principios de diciembre, cuando se descubrieron las mentiras que envolvían su campaña de recaudación para pagar el tratamiento de su hija Nadia, enferma de tricotiodistrofia.

A través de constantes apariciones en medios de comunicación, Fernando Blanco consiguió recaudar 916.000 euros (unos 970 mil dólares) para este tratamiento de los que no se gastó nada en su hija.

De hecho, casi 600.000 euros los gastó en fines personales y el resto seguían en el banco, explicó la policía tras su detención.

Esta se produjo después de que dos periódicos españoles desmontaran la historia del padre sobre un milagroso tratamiento que podía salvar la vida de su hija Nadia en un hospital de Houston (Estados Unidos).

Según ambos periódicos, el hospital de Houston no existía, el presunto tratamiento innovador tampoco y el gran especialista en genética que lo había ideado, un tal Ed Brown vinculado a la NASA, no aparecía en ningún registro.

Tampoco había pruebas de los supuestos viajes del padre y la niña visitando especialistas en todo el mundo, desde Cuba hasta India e incluso en una cueva de Afganistán donde residía un presunto gurú de la genética.

En cambio, el registro de la vivienda familiar, en un pueblo del interior de Cataluña (noreste), dio con el hallazgo de numerosos relojes de lujo, móviles y dispositivos electrónicos de alta gama además de estas fotografías de la niña conocidas este martes.

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