La economía chilena da señales de repunte antes de las elecciones

El candidato que se imponga en los comicios de este fin de semana asumirá en un contexto mucho más favorable que el de los últimos años, con el precio del cobre, principal producto de exportación, en alza y un mejor contexto internacional.

15 nov 2017 - 00:00
Comparte esta noticia

La economía chilena recibirá al próximo presidente en alza. La subida de los precios del cobre, la mejora externa y un mercado que da por descontado el retorno de la derecha al poder de la mano de Sebastián Piñera, explican la mejora, según los analistas.

El desplome de los precios del cobre, del que Chile es el principal productor global, y los resquemores de un mercado que condenó la reforma tributaria, impulsadas por el gobierno de centro izquierda de la socialista Michelle Bachelet llevó al país a crecer apenas 1,6% en 2016, su peor registro en siete años.

Pero las nubes comienzan a despejarse. “Se insinúa una recuperación que tiene que ver con factores externos: con la mejoría en los precios del cobre, con economías desarrolladas creciendo y recuperación en las emergentes en América Latina y un factor de expectativas, anticipando un gobierno más preocupado por el mercado”, dijo Alejandro Fernández, de Gemines Consultores. El Producto Interior Bruto (PIB) se expandió un magro 0,7% en el segundo trimestre , pero se espera que los números del segundo semestre estén en torno a 3,0% permitiendo cerrar 2017 con un crecimiento de 1,5%.

Para el analista, en el mercado “está bastante internalizado que Piñera sería el próximo presidente”, aunque si el oficialista Alejandro Guillier se impusiera en las urnas, “la visión es más favorable al gobierno actual, y eso está incide en las expectativas”.

El derechista expresidente Piñera domina las encuestas para las elecciones del domingo con 34,5% de la intención de voto, mientras que el periodista y senador Alejandro Guillier, que representa al centro izquierda, suma 15,4% de las preferencias. Pero la clara ventaja de Piñera, dueño de una de las mayores fortunas de Chile, no sería suficiente para conseguir un 50% de los votos en la primera vuelta y llevaría la contienda a un balotaje el 17 de diciembre. Más allá del optimismo actual, Chile tendrá que regular a mediano plazo una deuda pública manejable (21% del PIB en 2016), pero que se espera llegue a 25% del PBI. En campaña, Piñera consideró “alarmante” el crecimiento de la deuda y adelantó que si vuelve al sillón presidencial trabajará para “corregir el rumbo”, con un plan de “austeridad” en el presupuesto.

Pero una inflación bajo la meta fijada por el gobierno (3%), estabilidad política y ahorros millonarios del Estado deberían despejar las dudas sobre el andar económico chileno, aseguró el especialista Francisco Castañeda, economista de la Universidad de Santiago.

El mentado desarrollo,
tan cerca y tan lejos
Con una renta per cápita de 23.950 dólares, Chile aspira a convertirse a mediano plazo en un país desarrollado. Piñera le puso fecha: “En ocho años”, promete. Todo un reto en un país que aún depende de las materias primas: minería , agricultura y forestales. La clave estará en la innovación, diversificar la producción y en mejorar la educación, sobre todo técnica, dice el economista Ricardo French Davis.
“Vamos a entregar una economía en recuperación, libre de desequilibrios y capaz de retomar mayores niveles de crecimiento”,
aseguró la presidenta Michelle Bachelet.
Santiago de Chile

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día” Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.

Últimas noticias de esta sección