fueron las denuncias totales por violencia hechas en Policía y en el Centro de Atención a la Víctima entre agosto y diciembre de 2016.

Fiscalía y querella están enfrentadas por un femicidio

Mientras para la abogada de la víctima, corresponde la figura de “vinculado”, porque el agresor mató a la pareja de su ex para causarle sufrimiento a ella, para el fiscal quiso matar a los dos.

14 mar 2017 - 00:00
Comparte esta noticia

El policía Alejandro Lagos está acusado de haber asesinado con su arma reglamentaria a Edgardo Soto cuando lo encontró en compañía de su expareja, Magnolia Salas, a quien también le disparó y la hirió gravemente.

La calificación legal es motivo de conflicto, ya que para la abogada querellante que representa a la joven, debe ser imputado por femicidio vinculado, que es el que se comete con el propósito de causar sufrimiento a la víctima de violencia machista. Para la fiscalía, no corresponde esa calificación porque el agente tenía intención de matar a ambos, y no de ocasionarle dolor o padecimiento a la mujer por el crimen de una persona de su entorno afectivo.

Cuando existe este tipo de controversia entre las partes el Código Procesal Penal establece que se debe realizar una audiencia para unificar la acusación.

¿Qué diferencia hay entre ambas figuras legales?: la expectativa punitiva.

Si se acepta la posición de la querella, el caso va a ir a juicio por jurados porque la pena es superior a 15 años de cárcel. De lo contrario, irá a un tribunal de jueces técnicos porque la pena sería inferior a los 15 años.

El hecho ocurrió el 27 de noviembre de 2016, aproximadamente a las 4.10. Esa madrugada el policía pateó la puerta de la casa de Magnolia, la rompió y con su pistola calibre 9 milímetros le efectuó seis disparos a Soto: uno a la altura del rostro, mentón, lóbulo, maxilar, cuello, y en la cabeza provocándole inmediatamente la muerte. Luego le dio cuatro balazos a la joven. En la misma vivienda estaba el hijo de Magnolia, que es menor de edad. Esa misma tarde Lagos había estado en la vivienda y allí se encontró con Soto.

“Si la quiso matar a ella yo no puede decir a la vez que quiso matar a otra persona para que ella sufra. No se da esa ‘ultraintención’ de hacerla sufrir por la muerte del otro, porque lo que quería el autor era la muerte de ella misma”, aseguró el fiscal Maximiliano Breide Obeid. Consideró que la acusación debe ser por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en lo que respecta a Soto, en concurso real con la tentativa de homicidio calificado por el vínculo de Magnolia.

“Para nosotros tanto el homicidio de Soto como la tentativa de homicidio de Magnolia se tratan de femicidios: uno vinculado y el otro en grado de tentativa. Se da en el marco de una situación de violencia de género. Lo mató para lastimar a Magnolia. Él le quitó una forma de construir una relación distinta y le quitó la posibilidad de trabajar con su propio cuerpo: le dejó un soplo en el corazón, tiene dos proyectiles alojados, uno le perforó el pulmón, y uno le provocó una especie de renguera que todavía lleva”, señaló la abogada querellante, Celina Fernández.

Agregó: “hacía cuatro meses que habían dejado de convivir. Él le pedía a Magnolia que por favor no le corte el vínculo con el hijo de ella, que él lo sentía como suyo, era una manera más cercana de controlar la situación”.

“Ella relata que la amenaza con el niño y Soto se interpone. Lo mató porque lo encontró con quien consideraba de su posesión”
dijo la abogada querellante, Celina Fernández.
“El autor del hecho tiene que tener una intención de que la persona sufra por la muerte del otro. Si ella sobrevivió no tiene que ver con la intención del autor”.
aseguró el fiscal Maximiliano Breide Obeid.
Dato
63%
de las mujeres en situación de violencia están en la franja etaria de los 20 a los 39 años.
Neuquén

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día” Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.