Los feriantes del Parque Central dicen que cayeron las ventas

Los dueños de los puestos detectan el enfriamiento del movimiento en el shopping de los sábados. Los pasillos vacíos permiten caminar con comodidad pero no conviene a feriantes.

14 ene 2018 - 00:00
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Verduras, frutas secas, condimentos, jugos tropicales, comida, ropa, calzado, juguetes, bijouterie, productos electrónicos, herramientas y hasta plantas, se puede encontrar en la feria del parque central. Es el shopping a cielo abierto de los sábados para algunos de los vecinos de la capital neuquina.

Todo tipo de mercadería pueden uno encontrar en los más 350 puestos que hay en la feria del centro. Durante todo el año es uno de los atractivos para aquellos que prefieren hacer las compras en un solo lugar. Pero según los feriantes en esta época “la feria esta muerta”.

Para ellos las ventas caen y no tienen piso, la gente lleva lo justo, lo necesario y lo barato. “Recorren todos los puestos de ropa y van viendo precios. Se fijan quien puede tener mas barato la prenda. Hace mucho que nosotros venimos con las ventas bajas y en esta época se siente más porque la gente no viene”, expresó Rilma Vela, una comerciante que vende ropa para niños y adultos.

En las fiestas, algunos feriantes pudieron remontar un poco y salieron favorecidos. “Para las fechas de Navidad y Año Nuevo vimos un poco mas de movilidad en la feria pero hasta ahí llego. Los que siempre venden porque tienen clientes fijos son las verdulerías y algunas tiendas de ropa. Yo por ejemplo para las fiestas vendí algunos juguetes que son novedad y es lo que los chicos piden, pero no pude decir ‘que buena venta que tuve’”, comentó Alán González, vendedor de juguetes.

La comerciante de frutas secas, Carmen Ataco opinó que “pasan las fiestas y todo vuelve a bajar. Hace dos años bajaron las ventas y nunca más subieron. A la gente no le alcanza la plata porque antes me compraban un kilo de algún producto y ahora de casualidad se vende una bolsita chica”.

Pasillos vacíos

Las vacaciones de los clientes se sienten en los pasillos de la feria. Se puede caminar sin chocar a nadie y se puede ver todo lo que se ofrece. Esa tranquilidad, a los feriantes no les conviene.

“Uno piensa que a esta altura del mes con la fecha de cobro la gente va a venir a comprar pero no. Vemos que hay hasta menos turistas. Antes pasaba gente de otros lados ahora no se ve eso y los neuquinos tampoco vienen”, dijo Rocío Vargas, una vendedora de productos electrónicos.

“Mermó mucho todo en la feria desde el movimiento de gente hasta las ventas. Yo por ejemplo tengo mis clientes pero ya no compran la misma cantidad que antes. Está muy pobre todo. Dios quiera que haya un aumento en las fechas de pago próximas”, concluyó Mabel García, dueña de un puesto de verdulería.

Las ventas y la desolación de vecinos en la feria pone en riesgo a comerciantes que desean tener mejor suerte en las próximas fechas de cobro.
De todo un poco
350
son los puestos de venta de una diversidad de productos que se instalan todos los sábados en la Feria Central.
“Después de la Fiestas volvieron a bajar las ventas. Vendí lo que no encontraba en otro lado, sino mi venta seguía baja”,
señaló Alán González, un feriante que se dedica al expendio de juguetes.
“Las ventas y la gente que viene a comprar bajó mucho en comparación al año pasado. Está muy pobre todo en esta época”,
dijo Mabel García, quien detecta los flacos bolsillos de los neuquinos.
Neuquén