La elección de los artistas fue un logro. Hubo una gran participación en las actividades montadas en la zona de la rambla.

Reposeras, las aliadas para disfrutar todos los recitales

Miles de visitantes llevaron sus sillas de playa. Algunos se sentaron temprano pero otros las pasearon bajo el brazo.

13 feb 2018 - 00:00
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Las reposeras bajo el brazo fue la tónica de la previa al inicio de los shows en cada una de las jornadas de la sexta edición de la Fiesta de la Confluencia.

Algunos recorrían los stands de artesanos o la zona de comidas con las sillitas de camping bajo el brazo, otros esperaban en el área del escenario mayor durante un par de horas antes de que los artistas regionales iniciaran su espectáculo.

“Nosotros venimos siempre a la Confluencia, y siempre con la reposera. Además de ver los shows se disfruta de la tranquilidad, del aire puro. Me gusta mucho, hoy vengo a ver a Vicentico porque es de mi generación, y me gustan los Cadillacs”, dijo Nelly, una empleada que vive en la zona oeste y que llegó junto con su marido a “guardar lugar”, antes de las 20 en la mejor ubicación, justo frente al escenario.

Daniel y su esposa, que son del barrio El Progreso, por primera vez se quedaron al tiempo de la música porque siempre venían con sus pequeños hijos y les resultaba incómodo quedarse hasta tarde, por el amontonamiento, los apretujones y la seguridad de los niños.

“Esta vez nos vinimos sin los chicos y nos trajimos las reposeras para estar más cómodos. Ojalá que toquen temprano, sino ya estamos pasándola bien acá sentados”, explicó Daniel.

En algunos casos cuando el público se agolpó hacia el escenario, las sillas debieron ser plegaron y, al ritmo de la música, sus dueños se sumaron a los saltos.

En otros casos la mayoría de la gente que venía con sus banquitos buscó lugares mas alejados de las gradas, disfrutó sentado y desde lejos, pero con la fiesta en primer plano. Es que las generosas pantallas ubicadas en la mitad del predio y sus laterales permitieron a todos los presentes poder seguir de cerca lo que pasaba en el escenario.

“La gente es alegre y disfrutamos de muchas actividades. Somos de Venezuela. Vinimos en familia y encontramos todo muy entretenido”,
contó Walter Guzmán, quien por trabajo llegó a la zona junto a su familia.
Neuquén