Vuelven a juzgar a cinco guardias por torturas en la U11 de Neuquén

Ayer arrancó un nuevo proceso contra los penitenciarios que hace dos años habían sido absueltos. El Tribunal Superior de Justicia ordenó revisar ese fallo y luego fue anulado. Los acusan de colocarles bolsas en la cabeza a tres internos y golpearlos.

06 dic 2017 - 00:00
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Después de que se anulara la absolución contra cinco agentes del servicio penitenciario neuquino por torturas en la Unidad de Detención 11 de Neuquén, ayer los guardias comenzaron a ser juzgados nuevamente por el mismo hecho.

Los imputados habían sido sobreseídos en septiembre del 2015 pero el Tribunal Superior de Justicia ordenó la revisión y luego un tribunal de Impugnación anuló la sentencia en febrero de este año.

El caso se remonta al 22 de febrero de 2009 cuando tres presos denunciaron que el personal de requisa, celadores y oficiales, aproximadamente a las 22, ingresaron a celdas del pabellón 6 de la unidad, les colocaron bolsas de nailon en la cabeza, les propinaron golpes y patadas.

En el caso están imputados los guardias Martín Castillo, Gastón Rosas, Sergio Catalán, Gustavo González y Mirko Bernardelli

La causa llegó a juicio en agosto de 2015 sólo por el impulso de Zainuco, que actuó como querellante, mientras que la fiscalía se abstuvo de acusar. Tras el debate los imputados fueron absueltos, pero dos años después el fallo se anuló.

El nuevo proceso

Ayer comenzó un nuevo proceso y, en principio, se extenderá hasta mañana.

En el inicio de la audiencia, los alegatos de apertura el abogado querellante Federico Egea detalló tres hechos en los cuales los efectivos el 22 de febrero del 2009 a las 22 ingresaron a varias celdas del sector 6 del pabellón B, donde habrían requisado y golpeado a varios internos a golpes de puño, puntapiés y bastones, también les habrían colocado bolsas de nailon en la cabeza.

En tanto las defensas de los cinco imputados son ejercidas por los abogados Marcelo Inaudi y Javier Cardellino, solicitaron en el primer caso que los efectivos sean absueltos por el beneficio de la duda y el segundo que se declare la extinción de la acción penal o que en su defecto los imputados sean absueltos por la inexistencia de delito.

Inaudi por su parte, indicó en sus alegatos que “hay que analizar el contexto” y que “no se puede prescindir de quién es quién esta causa. Por un lado tenemos delincuentes reincidentes, calificados como peligrosos por la propia autoridad penitenciaria” y por el otro “tenemos a los policías encargados de la vigilancia, que son servidores públicos y que no registran un solo antecedente y menos por este tipo de episodios”, señaló.

En tanto Cardellino, que defiende únicamente a Catalán, señaló que los hechos de la querella “no sucedieron”.

Agregó que el fiscal (Ignacio Di Maggio) “había solicitado el sobreseimiento de todos los imputados por inexistencia de delito. Estos hechos no pasaron, la fiscalía se desentendió de la causa en el año 2013”, puntualizó.

En la jornada de ayer, realizada en la sala 9 del Poder Judicial, declararon siete testigos citados por la querella. La audiencia es guiada por un tribunal integrado por los jueces Raúl Aufranc, Juan Pablo Balderrama y Leandro Nieves.

“Acompañemos a nuestros policías penitenciarios que por cumplir su función están siendo juzgados”.

Después de que se anulara la absolución contra cinco agentes del servicio penitenciario neuquino por torturas en la Unidad de Detención 11 de Neuquén, ayer los guardias comenzaron a ser juzgados nuevamente por el mismo hecho.

Los imputados habían sido sobreseídos en septiembre del 2015 pero el Tribunal Superior de Justicia ordenó la revisión y luego un tribunal de Impugnación anuló la sentencia en febrero de este año.

El caso se remonta al 22 de febrero de 2009 cuando tres presos denunciaron que el personal de requisa, celadores y oficiales, aproximadamente a las 22, ingresaron a celdas del pabellón 6 de la unidad, les colocaron bolsas de nailon en la cabeza, les propinaron golpes y patadas.

En el caso están imputados los guardias Martín Castillo, Gastón Rosas, Sergio Catalán, Gustavo González y Mirko Bernardelli

La causa llegó a juicio en agosto de 2015 sólo por el impulso de Zainuco, que actuó como querellante, mientras que la fiscalía se abstuvo de acusar. Tras el debate los imputados fueron absueltos, pero dos años después el fallo se anuló.

El nuevo proceso

Ayer comenzó ayer un nuevo proceso y, en principio, se extenderá hasta mañana.

En el inicio de la audiencia, los alegatos de apertura el abogado querellante Federico Egea detalló tres hechos en los cuales los efectivos el 22 de febrero del 2009 a las 22 ingresaron a varias celdas del sector 6 del pabellón B, donde habrían requisado y golpeado a varios internos a golpes de puño, puntapiés y bastones, también les habrían colocado bolsas de nailon en la cabeza.

En tanto las defensas de los cinco imputados son ejercidas por los abogados Marcelo Inaudi y Javier Cardellino, solicitaron en el primer caso que los efectivos sean absueltos por el beneficio de la duda y el segundo que se declare la extinción de la acción penal o que en su defecto los imputados sean absueltos por la inexistencia de delito.

Inaudi por su parte, indicó en sus alegatos que “hay que analizar el contexto” y que “no se puede prescindir de quién es quién esta causa. Por un lado tenemos delincuentes reincidentes, calificados como peligrosos por la propia autoridad penitenciaria” y por el otro “tenemos a los policías encargados de la vigilancia, que son servidores públicos y que no registran un solo antecedente y menos por este tipo de episodios”, señaló.

En tanto Cardellino, que defiende únicamente a Catalán, señaló que los hechos de la querella “no sucedieron”.

Agregó que el fiscal (Ignacio Di Maggio) “había solicitado el sobreseimiento de todos los imputados por inexistencia de delito. Estos hechos no pasaron, la fiscalía se desentendió de la causa en el año 2013”, puntualizó.

En la jornada de ayer, realizada en la sala 9 del Poder Judicial, declararon siete testigos citados por la querella. La audiencia es guiada por un tribunal integrado por los jueces Raúl Aufranc, Juan Pablo Balderrama y Leandro Nieves.

Volantes, anónimos, en apoyo
a los cinco imputados
Las veredas del los edificios judiciales de Yrigoyen al 179 amanecieron entre decenas de volantes en apoyo a los policías imputados por la causa de torturas en la U11.
El folleto instaba a acompañar “a nuestros policías penitenciarios que por cumplir su función están siendo juzgados”.
Anónimamente señalaron que los imputados “fueron sobreseídos en tres oportunidades en distintas instancias” y reclamó que “ahora busca culpar a los policías con una causa armada”.
Los hechos que se investigan en este juicio habrían ocurrido el 22 de febrero de 2009 cuando tres internos de la Unidad Penal 11 denunciaron que fueron salvajemente golpeados por el grupo de requisa.
Ese mismo año la fiscalía que conducía entonces Ignacio Di Maggio abandonó la causa al solicitar el sobreseimiento de los acusados.
Luego, el 11 de agosto del 2015 comenzó el juicio oral y público que culminó con una sentencia de absolución y el 14 de febrero de este año el Tribunal de Impugnación anuló el juicio realizado y ordenó que se haga uno nuevo.
Los hechos que se investigan habrían ocurrido en el 2009 cuando tres internos de la U11 denunciaron que fueron salvajemente golpeados.
“[acompañemos] A acompañar a nuestros policías penitenciarios que por cumplir su función están siendo juzgados”.
decían los volantes que se desparramaron en las veredas del Poder Judicial.
Neuquén

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