En Río Negro hay más de 70 presos con tobilleras o monitoreo de GPS

Este mecanismo, que es mucho más barato que la detención “tradicional”, logró descomprimir un poco las cárceles de la provincia.

El seguimiento electrónico permite controlar a los internos con salidas transitorias o laborales. Se comprarán más dispositivos en el corto plazo.

13 ago 2017 - 00:00
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Más de 70 internos del Servicio Penitenciario están con “tobilleras” o “monitoreo electrónico”. Este número equivale a casi la mitad de la población carcelaria de Cipolletti.

Los jueces incrementaron últimamente la utilización de esos mecanismos, puntualmente tobilleras para la detención domiciliaria y, luego, un dispositivo con GPS para las salidas laborales o transitorias. Ambas están monitoreadas por un sistema central en Capital Federal y, también, por los controles provinciales de Río Negro Emergencia.

El gobierno rionegrino consignó que la exclusión significa un tercio del costo de la actual detención en las unidades.

El primer sistema incorporado por el Servicio Penitenciario fue la tobillera común, conectada a una línea fija, y destinadas mayormente a la detenciones domiciliarias. Este dispositivo se usa desde fines del 2015 aunque, en los últimos meses, se incluyó un mecanismo más sofisticado, ligado a un GPS, que permite el monitoreo de internos con salida laboral, con regreso a las cárceles.

Un informe del SPP consigna unas 70 tobilleras asignadas, con casi un 80% del mecanismo común y el resto con GPS. El ministro de Seguridad, Gastón Pérez Estevan adelantó la reserva de nuevas unidades y, además, estima un crecimiento importante de los dispositivos para salidas transitorias, considerando que los mismos otorgan mayores garantías a los jueces que los internos no se van a escapar y volverán a su lugar de detención.

El funcionario enumera diferentes razones positivas en la expansión de los sistemas de monitoreo. “Primero, saca a detenidos de las cárceles, liberando esos lugares y abaratando costos de detención mientras, además, se reducen los conflictos internos y genera un régimen de premios y castigos a partir que los internos advierten que pueden acceder –con mayor facilidad– a salidas transitorias, considerando que los jueces facilitarán más ese beneficio por las garantías de su monitoreo”.

El Servicio reserva una veintena de dispositivos, con mandatos judiciales, y, también, prevé la incorporación de un centenar más, proyectando superar los 100 internos monitoreados en los próximos meses. Este número equivaldría al 12% y 13% del total de la población carcelaria, actualmente en algo más de 860 internos. La mayor cantidad de detenidos se registra en la unidad roquense con 313, el Penal viedmense llega a 252 y la cipoleña está en 166. Se completa con 111 internos en Bariloche y una veintena en Choele Choel.

Puntualmente, el sistema de monitoreo es “el control de las personas que están privadas de su libertad y se encuentran bajo régimen ambulatorio; con libertad domiciliaria, libertades transitorias o laborales”. Antes del mecanismo, los internos cumplían con su propio control ya que acudían a la comisaría o al Instituto de Presos y Liberados. Estos sistemas permite un “monitoreo georeferenciado del paradero” del detenido.

La tobillera común está conectada a una línea fija entonces se utiliza para detenciones domiciliarias. Pero, en cambio, aquellas con GPS están vinculadas a un celular y permite un control ambulatorio, fijando un radio de circulación y cuando el interno sale del área establecida por el magistrado, suena una alarma en el 911 y se lo localiza de inmediato. Este monitoreo lo cumple inicialmente la empresa proveedora del servicio, que cumple con alertar a la central de Río Negro Emergencias desde donde se comunica a la comisaría correspondiente.

La sala de vigilancia rastrea la señal emitida por el dispositivo basada en el sistema de Radio Frecuencia –RF– y Sistema de Posicionamiento Global –GPS–. El dispositivo brinda información de la ubicación del interno y, también, del estado del aparato tecnológico.

Dato
$ 9.800
es el costo mensual del sistema por cada interno. Cada preso en una cárcel representa
$ 32.000 para el SPP.
“Se reducen los conflictos internos y genera un régimen de premios y castigos. Advierten que pueden acceder a salidas”,
aseguró el ministro de Seguridad, Gastón Pérez Estevan.
Viedma

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